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Principales enfermedades -> Neurología -> Alzheimer: Desentrañando el Misterio I

>Autores

Instituto Nacional de Estados Unidos por sus siglas en inglés NIE, www.nia.nih.gov

>Resumen

Prefacio
Durante las últimas décadas, la enfermedad de Alzheimer (Alzheimer's Disease o AD por su sigla en inglés) ha salido a la luz. Anteriormente considerada como un trastorno poco común, ahora se ve como el principal problema de salud pública que afecta a millones de estadounidenses y sus familias. La investigación sobre la enfermedad de Alzheimer también ha crecido.
El pequeño grupo de pioneros que realizó la investigación sobre la enfermedad en los años setenta ha aumentado a miles de científicos en laboratorios e instituciones en todo el mundo.
El principal organismo dentro de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por su sigla en inglés) encargado de la investigación sobre la enfermedad de Alzheimer es el Instituto Nacional Sobre el Envejecimiento (NIA, por su sigla en inglés), el cual inició su programa contra el Alzheimer en 1978. Desde entonces, el estudio de esta enfermedad se ha convertido en una de las prioridades mayores de NIA. Otros institutos de NIH también realizan y patrocinan estudios sobre la enfermedad de Alzheimer, entre ellos el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares, el Instituto Nacional de Salud Mental y el Instituto Nacional de Investigación en Enfermería.
En el sector privado, la Asociación de Alzheimer, otras organizaciones voluntarias y la industria privada también están trabajando para combatir esta enfermedad. En conjunto, patrocinan la investigación, contribuyen a las decisiones en políticas públicas, informan y educan al público y prestan servicios fundamentales a las personas que padecen de la enfermedad de Alzheimer y a sus familias. El apoyo que ellos otorgan a la investigación es fundamental en el esfuerzo para comprender y derrotar este trastorno.
Gracias a estos grupos, el estudio de la enfermedad de Alzheimer está avanzando rápidamente. Este artículo explica qué es la enfermedad de Alzheimer, describe lo que hemos aprendido hasta la fecha y proporciona un breve resumen de la dirección de la investigación en el futuro.

>Información general

Introducción

A menudo, María tenía miedo, un temor anónimo, sin forma. Su mente deteriorada no podía ponerle un nombre o dar una explicación a este temor. Las personas y los recuerdos aparecían para luego desaparecer. No podía diferenciar entre la realidad y los recuerdos de la gente que conocía. El baño ya no estaba donde estaba ayer. Vestirse se convirtió en una prueba dura e insuperable. María perdió gradualmente la capacidad para comprender lo que sus ojos y los oídos le decían.... estaba preocupada por sus cosas: una silla y la vajilla que había pertenecido a su madre. Le recordaron que se lo habían dicho una y otra vez, pero no podía recordar donde estaban sus cosas. Quizás alguien se las había robado. Había perdido tanto....
María se alegró cuando vino su familia a visitarla. A veces recordaba sus nombres; pero por lo general no podía. Nunca recordaba que la habían venido a ver la semana pasada, por lo que los regañaba regularmente por abandonarla... se complació cuando no trataron de recordarle lo que acababa de decir o que habían venido la última semana, o si recordaba a esta persona o a esta otra.
Lo que más le gustaba era que la abrazaran y que la amaran.
Este extracto de "El Día de 36 Horas", un libro para las familias y personas que cuidan a enfermos de Alzheimer y otras enfermedades similares, da una idea de lo que el paciente que tiene Alzheimer está pensando y sintiendo. La pérdida gradual de la capacidad mental y de la memoria asusta y provoca frustración, tanto para la persona con la enfermedad como para su familia y sus amigos.
Hace poco, no podíamos hacer mucho por María u otras personas como ella. Felizmente, esta situación está cambiando. Miles de científicos, organizaciones voluntarias, profesionales de asistencia médica y familias están trabajando para conocer más sobre la enfermedad de Alzheimer.
También se están encontrando maneras de controlar, tratar y con el tiempo quizás prevenir esta terrible enfermedad.
Alzheimer es una enfermedad irreversible y progresiva que afecta el cerebro y que destruye lentamente la memoria y las aptitudes del pensamiento, y que con el tiempo incluso destruye la capacidad para llevar a cabo las tareas más sencillas. Aunque el riesgo de desarrollar Alzheimer aumenta con la edad- en la mayoría de las personas con
Alzheimer los primeros síntomas aparecen después de los 60 años de edad- la enfermedad no es parte del envejecimiento normal. Es causada por una enfermedad que afecta al cerebro. Sin enfermedades, el cerebro humano con frecuencia puede funcionar bien hasta los 100 años de vida.

El impacto de la enfermedad de Alzheimer

Alzheimer es la causa más común de demencia entre las personas de 65 años o más. La demencia es la pérdida de la memoria, la razón, el juicio y el lenguaje a tal grado que interfiere con la vida cotidiana y las actividades de una persona. No es una enfermedad en sí misma, sino un grupo de síntomas que a menudo acompaña a una enfermedad o afección.
El Alzheimer es uno de los principales problemas de salud pública para los Estados Unidos porque tiene repercusiones enormes sobre los individuos, las familias, el sistema de atención de salud y la sociedad. Los científicos calculan que hasta 4 millones de personas tienen Alzheimer. Por cada 5 años más allá de los 65 años de edad, el porcentaje de personas con Alzheimer se duplica.
Más de 34 millones de personas tienen 65 años de edad o más. Este número corresponde al 13 por ciento de la población total de los Estados Unidos. El porcentaje de personas de más de 65 años aumentará rápidamente en los próximos años a medida que la generación de los  baby boomers (personas nacidas después de la segunda guerra mundial) alcanza los 65 años de edad.
Además, el grupo de personas de 85 años el grupo con el riesgo más alto de desarrollar Alzheimer es el segmento de crecimiento más rápido de la población. Para el año 2050, se espera que 14 millones de estadounidenses tengan Alzheimer si se mantienen los números actuales y no existen tratamientos para prevenir la enfermedad.
Un poco más de la mitad de las personas con Alzheimer son cuidadas en sus casas, mientras el resto se encuentra en diferentes clases de centros de atención. Un estudio reciente calcula que el costo anual de cuidar a una persona con Alzheimer en 1996 era entre $18.400 y $36.100, dependiendo de cuán avanzada estaba la enfermedad y de si la persona estaba siendo cuidada en casa. El costo de atención ha aumentando en forma sostenida desde entonces. El costo nacional de atender a las personas con Alzheimer se piensa podría llegar a cerca de $100 mil millones cada año.
El costo de la atención no es sólo financiero. Las familias, los amigos y las personas que cuidan a enfermos de Alzheimer luchan contra el gran estrés emocional y físico que representa hacer frente a los cambios físicos y mentales de sus seres queridos. Estas personas deben manejar muchas responsabilidades y adaptarse a sus funciones nuevas y siempre cambiantes. A medida que la enfermedad empeora y el cuidado en la casa se torna cada vez más difícil, los miembros de la familia se enfrentan con decisiones difíciles acerca de la atención a largo plazo. El número y las necesidades de las personas que cuidan a estos enfermos crecerán al mismo ritmo que la edad de la población y el número de personas con Alzheimer.

Desentrañando el misterio

Pensar en la enfermedad de Alzheimer conduce a preguntas tales como: ¿Desarrollaré Alzheimer? ¿Cómo se desarrolla? ¿Qué locausa? ¿Qué se puede hacer para curar o prevenir Alzheimer? Los científicos se hacen las mismas preguntas y este folleto describe la búsqueda de las respuestas. Está escrito para personas con Alzheimer, los miembros de la familia, los amigos y las personas encargadas del cuidado de los enfermos, y para otras personas interesadas en saber más sobre esta condición.
Desentrañando el misterio tiene dos partes. La Parte 1 da a los lectores los elementos básicos un  paseo a través del cerebro. Las ilustraciones y el texto exponen cómo es y funciona un cerebro saludable y lo que sucede en un cerebro afectado por Alzheimer. La Parte 2 habla sobre la investigación actual y los adelantos que nos están acercando a una forma de controlar, y con el tiempo derrotar, la enfermedad de Alzheimer. En este documento, los términos en negrita serán definidos en un glosario al final del folleto.
El final del folleto también incluye una lista de publicaciones y recursos que los familiares y aquellos que cuidan a los pacientes de Alzheimer pueden encontrar útiles a medida que lidian a diario con la enfermedad.
Un folleto como éste no habría sido posible hace 25 años atrás. Aparte de algunas cosas básicas, sabíamos muy poco acerca de la enfermedad de Alzheimer. Ni siquiera sabíamos que era una enfermedad, algo diferente al envejecimiento normal. Hoy sabemos mucho más acerca de la enfermedad de Alzheimer qué es, quién la contrae, cómo se desarrolla y el curso que sigue.
Somos más capaces de diagnosticarla temprano y con exactitud. Incluso tenemos algunas ideas prometedoras sobre posibles tratamientos. Los estudios recientes están empezando a centrarse en los factores que podrían usarse para reducir el riesgo de las personas de desarrollar Alzheimer en el futuro. La investigación realizada durante las dos últimas décadas ha profundizado la comprensión que tenemos de esta enfermedad devastadora. La investigación también ha ampliado nuestro conocimiento de la función cerebral en las personas mayores sanas y maneras para identificar la forma de reducir la declinación de la función mental relacionada con la edad.

Parte 1: Un paseo a través del cerebro

El cerebro es un órgano extraordinario. Aparentemente sin ningún esfuerzo, nos permite llevar a cabo cada faceta de nuestras vidas cotidianas. Administra muchas de las funciones corporales que suceden sin nuestro conocimiento o dirección, como la respiración, la circulación de la sangre y la digestión. También dirige todas las funciones que llevamos a cabo conscientemente. Podemos hablar, mover, ver, recordar, sentir emociones y tomar decisiones debido a la mezcla complicada de los procesos químicos y eléctricos que tienen lugar en nuestros cerebros.
Nuestros cerebros están compuestos de células nerviosas y de otros tipos de células. Las células nerviosas también se llaman neuronas.
La función de las neuronas en todos los animales es básicamente la misma, a pesar de que los animales son diferentes unos de otros. Lo que diferencia a los seres humanos de los animales es el número de células nerviosas que tenemos en la corteza cerebral, regiones que son proporcionalmente mucho más grandes en los seres humanos que en otros animales. Estas regiones son las partes del cerebro donde las funciones cognitivas, como el pensamiento, el aprendizaje, el habla, la memoria y la toma de decisiones se llevan a cabo.
Las interconexiones entre las células nerviosas en estas regiones también nos diferencian de otros animales.
Para comprender la enfermedad de Alzheimer, es importante conocer un poco acerca del cerebro.
La Parte 1 de Desentrañando el misterio primero nos muestra el interior del cerebro normal, cómo funciona y lo que sucede cuando envejece. Luego, nos muestra lo que le sucede al cerebro cuando tiene Alzheimer y cómo la enfermedad destruye lentamente las capacidades mentales y físicas de una persona.

Dentro del cerebro humano

Los tres actores principales

• Los hemisferios del cerebro constituyen el 85 por ciento del peso del cerebro. Las miles de millones de neuronas en los dos hemisferios están conectadas por un espeso manojo de nervios llamado cuerpo calloso. Los científicos piensan que los dos hemisferios difieren no tanto en lo que se enfocan (la idea de  lo lógico frente a  lo artístico ), sino en cóm o procesan información. El hemisferio izquierdo parece centrarse en los detalles (tales como reconocer una cara particular en una multitud). El hemisferio derecho se centra en generalidades (tales como comprender la posición relativa de objetos en el espacio). Los hemisferios cerebrales tienen una capa exterior llamada corteza cerebral. Aquí es donde el cerebro procesa la información sensorial recibida del mundo exterior, controla los movimientos voluntarios y regula el pensamiento consciente y la actividad mental.
• El cerebelo cubre un poco más del 10 por ciento del cerebro. Está a cargo del equilibrio y de la coordinación. El cerebelo también tiene dos hemisferios que siempre están recibiendo información de los ojos, oídos, músculos y articulaciones acerca de los movimientos y la posición del cuerpo. Una vez que el cerebelo procesa esta información, ésta viaja a través del resto del cerebro y la médula espinal para emitir instrucciones al cuerpo. El trabajo del cerebelo nos permite caminar sin tropiezos, mantener nuestro equilibrio y dar la vuelta sin tener que pensar para hacerlo.

• El tallo cerebral está ubicado en la base del cerebro. Conecta la médula espinal con el resto del cerebro. Aunque es el más pequeño de los tres actores principales, sus funciones son cruciales para la supervivencia. El tallo cerebral controla las funciones automáticas que nos mantienen vivos nuestra frecuencia cardiaca, la presión arterial y la respiración. También retransmite la información entre el cerebro y la médula espinal, que luego emite mensajes a los músculos, la piel y a otros órganos. El descanso y el sueño también son controlados por el tallo cerebral.

Otras partes cruciales

Existen otras partes esenciales del cerebro que están ubicadas en el interior de los hemisferios:
• El sistema límbico o visceral vincula el tallo cerebral con elementos de alto razonamiento de la corteza cerebral. Controla las emociones y el comportamiento instintivo. También es donde está ubicado el sentido del olfato.
• El hipocampo es parte importante del proceso de aprendizaje y de la memoria a corto plazo. Se considera como la parte del cerebro donde los recuerdos a corto plazo se transforman en recuerdos a largo plazo, para luego ser almacenados en otras áreas del cerebro.
• El tálamo recibe la información sensorial y límbica, la procesa, y luego la envía a la corteza cerebral.
• El hipotálamo es una estructura bajo el tálamo que vigila las actividades como la temperatura corporal y el consumo de alimentos. Da instrucciones para corregir cualquier desajuste. El hipotálamo también controla el reloj interno del cuerpo.

El cerebro en acción

Nuevas técnicas de imaginología permiten a los científicos vigilar la función cerebral en las personas vivas. Esto ha abierto mundos de conocimiento acerca de la función cerebral normal y cómo cambia con la edad o con las enfermedades.
Una de estas técnicas se llama tomografía por emisión de positrones, o TEP de exploración (PET, sigla en inglés). La PET mide el flujo sanguíneo y metabolismo de la glucosa en todo el cerebro (para más información sobre el metabolismo vea la sección Las neuronas y su funcionamiento).
Cuando las células nerviosas de una región del cerebro se activan, el flujo sanguíneo y el metabolismo aumentan en esas regiones. Estos aumentos se ven generalmente como colores rojos y amarillos en una PET. Las sombras azules y negras indican una disminución o falta de actividad dentro de una región cerebral. Esencialmente, una PET produce un  mapa del cerebro activo.
Los científicos usan las exploraciones de la PET para ver lo que sucede en el cerebro cuando una persona realiza una actividad física o mental, descansa, duerme o sueña. Los científicos también pueden inyectar productos químicos marcados con un rastreador que se encenderá durante las PET.
Estos rastreadores pueden seguir la actividad de los productos químicos cerebrales, por ejemplo los neurotransmisores como la dopamina y la serotonina. Algunos de estos neurotransmisores se alteran con la edad, enfermedades y medicamentos.

Escuchando palabras Diciendo palabras Viendo palabras Pensando en palabras

El cerebro envejecido

A medida que una persona envejece, se producen cambios en todas las partes del cuerpo, incluyendo el cerebro:
• Algunas neuronas se encogen, especialmente las más grandes en áreas importantes para el aprendizaje, la memoria, la planificación y otras actividades mentales complejas.
• Los nudos y las placas se desarrollan en las neuronas y en las áreas circundantes, sin embargo en cantidades mucho más pequeñas que cuando una persona tiene Alzheimer (para más información refiérase a la sección Las placas amiloideas).
• El daño ocasionado por los radicales libres aumenta (los radicales libres son una clase de molécula que reacciona fácilmente con otras moléculas para más información sobre estas moléculas refiérase a la sección Daño oxidativo de los radicales libres).
¿Cuál es el impacto de estos cambios? Las personas mayores sanas pueden notar una disminución moderada en la capacidad de aprender cosas nuevas y recordar información, como por ejemplo, recordar nombres. Igualmente, pueden llevar a cabo de manera deficiente tareas complejas relacionadas con la atención, el aprendizaje y la memoria. Sin embargo, si se les da el tiempo suficiente para cumplir este tipo de tareas, el puntaje de las personas sanas con edades entre 70 y 80 años es a menudo el mismo que el de los adultos más jóvenes. A medida que estas personas envejecen, los adultos a menudo mejoran su vocabulario y otros tipos de conocimiento verbal.

Las neuronas y su funcionamiento

El cerebro humano está formado por miles de millones de neuronas. Cada una tiene un cuerpo, axón, y muchas dendritas. El cuerpo de las células contiene un núcleo, que controla las actividades de toda la célula y de varias otras estructuras que cumplen funciones específicas. El axón, que es mucho más angosto que un cabello humano, se expande hacia el exterior del cuerpo de la célula y transmite mensajes a otras neuronas. A veces, los mensajes tienen que desplazarse grandes distancias (¡hasta 5 pies!). Las dendritas también se ramifican o extienden del cuerpo de las células.
Reciben mensajes de los axones de otras células nerviosas. Cada célula nerviosa está conectada a miles de otras células nerviosas a través de sus axones y dendritas. Las neuronas están rodeadas por las células gliales, que las apoyan, protegen y nutren.
Los grupos de neuronas en el cerebro tienen trabajos especiales. Por ejemplo, algunos se relacionan con el pensamiento, el aprendizaje y la memoria. Otros se encargan de la recepción de la información sensorial. Otros se comunican con los músculos, estimulándolos a la acción.
Son varios los procesos que tienen que funcionar en conjunto y sin tropiezos para que las neuronas sobrevivan y permanezcan saludables. Estos procesos son la comunicación, el metabolismo y la reparación.

Comunicación: El envío de millones de mensajes por segundo

Imagine los cables de telecomunicación que funcionan en nuestras calles. Todo el día y la noche, millones de llamadas telefónicas pasan a través de cables de fibra óptica a velocidades increíbles, dejando que las personas hagan negocios, den instrucciones, se rían, o se enteren de algunas noticias. Multiplique eso por cientos de veces y eso es el cerebro. Las neuronas son grandes comunicadoras, siempre en contacto con sus vecinos.


A medida que una neurona recibe mensajes de las células que la rodean, una carga eléctrica, o impulso nervioso, se acumula. Esta descarga se desplaza hacia la parte baja del axón hasta que llega al final. Aquí, se desencadena la liberación de mensajeros químicos llamados neurotransmisores, que se mueven desde el axón hacia las dendritas o los cuerpos de otras neuronas a través de un espacio diminuto. Una neurona típica tiene hasta 15 mil de estos espacios diminutos o sinapsis.
Después de que pasan a través de las sinapsis, los neurotransmisores se unen a receptores específicos en el extremo receptor de las dendritas de las neuronas vecinas. También pueden unirse directamente a los cuerpos de las células.
Una vez que los receptores se activan, abren canales a través de la membrana de las células hacia el interior del nervio receptor de la célula, o comienzan otros procesos que determinan cuál será el iguiente paso del nervio receptor. Algunos neurotransmisores inhiben la función de las células nerviosas (o sea, hacen que sea menos probable que la célula del nervio envíe una señal eléctrica hacia el axón). Otros neurotransmisores estimulan las células nerviosas; preparan la célula receptora para tornarse activa o enviar una señal eléctrica a través del axón a otras neuronas que se encuentran en el mismo camino.
En cualquier momento, millones de estas señales pasan rápidamente por las vías en el cerebro, permitiéndole recibir y procesar la información, hacer ajustes y dar instrucciones a diversas partes del cuerpo. Si las neuronas se desconectan, se enferman y podrían morir.

Metabolismo: Convertir productos químicos y nutrientes en energía para mantener las neuronas en funcionamiento.

El metabolismo es el proceso mediante el cual las células y las moléculas procesan productos químicos y nutrientes para generar energía y formar elementos fundamentales que fabrican moléculas celulares nuevas, como las proteínas. El metabolismo eficaz necesita suficiente sangre circulando para proveer a las células con oxígeno y glucosa, un tipo de azúcar. La glucosa es la única fuente de energía generalmente disponible para el cerebro. Sin oxígeno o glucosa, las neuronas no pueden sobrevivir.


Esta figura muestra las neuronas de ratas jóvenes y ancianas en reposo y con aumento de la duración de la estimulación. Cuando las neuronas son estimuladas, aumenta el metabolismo. Las neuronas estimuladas de las ratas jóvenes mantienen el calcio dentro de los niveles normales. Las ratas más viejas no pueden hacer esto. Altos niveles de calcio en las neuronas viejas pueden hacerlas susceptibles a la disfunción y la muerte. La escala de color es un índice del calcio celular donde el color rojo indica los niveles más altos.

Reparación: Mantener las neuronas de larga vida en buenas condiciones de funcionamiento

A diferencia de la mayoría de las células que tienen una duración de vida bastante corta, las células nerviosas que se generan en el feto o poco tiempo después del nacimiento viven mucho tiempo. Las neuronas cerebrales pueden vivir hasta 100 años o más. En un adulto, cuando las neuronas mueren debido a enfermedades o lesiones, por lo general no son reemplazadas. La investigación reciente, sin embargo, indica que en algunas regiones cerebrales pueden nacer neuronas nuevas, aun en un cerebro viejo.
Para evitar su propia muerte, las neuronas vivientes deben mantenerse y renovarse constantemente.
Si la limpieza y la reparación de las células se vuelven más lentas o se detienen por cualquier motivo, la célula nerviosa no funciona bien y con el tiempo, muere.

Esta figura muestra los efectos del ejercicio sobre los niveles del factor neurotrófico derivado del cerebro (brain-derived neurotrophic factor o BDNF, por su sigla en inglés) en el hipocampo de las ratas. Los factores de crecimiento como el BDNF ayudan a muchas neuronas a sobrevivir. Los niveles del mensaje que hace el BDNF son mucho mayores en las ratas que ejercitan (A) que en las que no (B). El ejercicio puede beneficiar la salud de las neuronas sanas en las ratas al provocar que las neuronas fabriquen un BDNF más seguro. Los colores rojo y amarillo indican los niveles más altos de BDNF, mientras que el verde y el azul indican el más bajo.

Placas y nudos: Los sellos particulares de la enfermedad de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer interrumpe cada uno de los tres procesos que mantienen las neuronas saludables: la comunicación, el metabolismo y la reparación. Esta interrupción causa que ciertas células nerviosas que se encuentran en el cerebro interrumpan su función, pierdan las conexiones con otras células nerviosas, y por último, mueran. La destrucción y la muerte de las células nerviosas provocan una falla en la memoria, cambios de personalidad, problemas para llevar a cabo las actividades diarias y otras características de la enfermedad.
Los cerebros de los pacientes con Alzheimer tienen una abundancia de dos estructuras anormales las beta-amiloideas y los nudos neurofibrilares. Esto es especialmente cierto en aquellas regiones del cerebro importantes para la memoria. Las placas son densas, principalmente depósitos insolubles (que no pueden disolverse) de proteína y de material celular acumulados afuera y alrededor de las neuronas. Los nudos son fibras retorcidas insolubles que se acumulan dentro de la célula nerviosa. A pesar de que muchas personas mayores desarrollan placas y nudos, los cerebros de los pacientes de Alzheimer los tienen en un grado mucho mayor. Los científicos han sabido de la formación de estas placas y nudos por muchos años, pero investigaciones recientes han revelado mucho más acerca de lo que los componen, cómo se forman y de sus roles en la enfermedad de Alzheimer.

Las placas amiloideas

Las placas están hechas de beta-amiloideas, un fragmento proteico que forma parte de una proteína más grande llamada proteína precursora de amiloidea (APP, por su sigla en inglés). Estos fragmentos se agrupan y mezclan con otras moléculas, neuronas y células no nerviosas. En la enfermedad de Alzheimer, las placas se desarrollan en el hipocampo, una estructura en el cerebro que ayuda a codificar los recuerdos, y en otras áreas de la corteza cerebral que se usan para pensar y tomar decisiones. Todavía no sabemos si las placas beta-amiloideas causan Alzheimer o si son un subproducto del proceso de Alzheimer. Sí sabemos que los cambios en la estructura de la APP pueden causar una forma rara y hereditaria de Alzheimer (para más información sobre el Alzheimer hereditario refiérase a la sección Los genes y la enfermedad de Alzheimer de aparición temprana o precoz).



Desde la APP a las betaamiloideas

La APP es una proteína que pareciera ser importante para ayudar al crecimiento y la supervivencia de las neuronas. La APP puede ayudar a curar a aquellas neuronas lesionadas y a que algunas partes de las neuronas se desarrollen después de una lesión cerebral. En el Alzheimer algo causa que la APP se divida en fragmentos, uno de los cuales se conoce como beta-amiloideos; con el tiempo, los fragmentos beta-amiloideos se acumulan en las placas.

La APP está asociada con la membrana celular, una pared delgada que envuelve la célula. Una vez que se ha formado, la APP penetra la membrana de la neurona y queda parcialmente adentro y parcialmente afuera de la célula.

Las enzimas (sustancias que causan o aceleran una reacción química) actúan sobre la APP y la cortan en fragmentos de proteína, uno de los cuales se llama beta-amiloidea.

Los fragmentos beta-amiloideos empiezan a unirse en masas externas afuera de la célula, luego se unen a otras moléculas y a células no nerviosas para formar placas insolubles.

Nudos neurofibrilares

Las neuronas sanas tienen una estructura interna de apoyo en parte constituida por estructuras llamadas microtúbulos. Estos actúan como rastreadores, guiando a los nutrientes y a las moléculas desde el cuerpo de la célula hacia el extremo final del axón y de vuelta a la célula. Una clase especial de proteína, llamada tau, estabiliza los microtúbulos. En el Alzheimer, la proteína tau cambia químicamente. Empieza a formar pareja con otras hebras de tau y forman un enredo.
Cuando esto sucede, los microtúbulos se desintegran, colapsando el sistema de transporte de las neuronas. Esto puede dar lugar inicialmente al mal funcionamiento de la comunicación entre las neuronas y posteriormente a la muerte de las células.

El cerebro cambiante de la enfermedad de Alzheimer

Nadie sabe exactamente qué hace que comience el proceso de la enfermedad de Alzheimer o por qué algunos de los cambios normales asociados con el envejecimiento se vuelven más extremos y destructivos en los pacientes con la enfermedad. Sí conocemos mucho, sin embargo, acerca de lo que sucede en el cerebro una vez que el Alzheimer se afianza y sobre los cambios físicos y mentales que ocurren con el transcurso del tiempo. El tiempo que transcurre entre el diagnóstico y la muerte varía desde 3 años si el paciente tiene más de 80 años cuando es diagnosticado, hasta 10 años o más si el paciente es más joven. Aunque el curso de Alzheimer no es el mismo en todos los pacientes, los síntomas se desarrollan generalmente en las mismas etapas.

Estudio TEP* de un cerebro normal

Estudio TEP* de un cerebro con Alzheimer

* Tomografía por emisión de positrones, o PET Scan en inglés

Alzheimer preclínico

El Alzheimer empieza en la corteza entorinal ubicada cerca del hipocampo y con conexiones directas a éste. Luego procede al hipocampo, estructura esencial para la formación de los recuerdos a corto plazo y a largo plazo. Las regiones afectadas empiezan a atrofiarse (encogerse). Estos cambios cerebrales probablemente comienzan 10 a 20 años antes de que cualquier señal se haga evidente y aparezcan los síntomas. La pérdida de la memoria, la primera señal visible, es la característica principal de la deficiencia cognitiva leve (mild cognitive impairment, o MCI, por su sigla en inglés) (para más información refiérase a la sección Criterios para determinar una probable enfermedad de Alzheime)r. Muchos científicos piensan que la deficiencia cognitiva leve es una fase inicial y transitoria entre el envejecimiento normal del cerebro y la enfermedad de Alzheimer.

Alzheimer leve

A medida que la enfermedad empieza a afectar la corteza cerebral, la pérdida de la memoria continúa y surgen cambios en otras capacidades cognitivas. El diagnóstico clínico de la enfermedad de Alzheimer se hace generalmente durante esta etapa. Las señales del Alzheimer leve incluyen:
• Pérdida de la memoria
• Confusión acerca de la ubicación de lugares familiares (perderse es el primer paso)
• Demora en realizar las tareas diarias
• Dificultad para manejar dinero y pagar cuentas
• Juicio deficiente que lleva a tomar decisiones erróneas
• Pérdida de la espontaneidad y del sentido de iniciativa
• Cambios en el estado de ánimo y de la personalidad, aumento de la ansiedad
El creciente número de placas y nudos primero daña las áreas del cerebro que controlan la memoria, el lenguaje y el razonamiento. No es hasta en etapas posteriores de la enfermedad que las capacidades físicas decaen. Esto conduce a una situación en el tipo de Alzheimer leve en donde una persona parece estar sana, pero en realidad tiene cada vez más dificultades para comprender el mundo que la rodea. La comprensión de que algo está mal a menudo viene de manera gradual porque las señales precoces de la enfermedad pueden ser confundidas con cambios que suceden de manera normal con el envejecimiento. La aceptación de estas señales y la decisión de someterse a pruebas de diagnóstico pueden ser un obstáculo grande para los pacientes y las familias.


Alzheimer moderado

En esta etapa, el daño del Alzheimer se ha difundido aún más hacia las áreas de la corteza cerebral que controlan el lenguaje, el razonamiento, el procesamiento sensorial y el pensamiento consciente.
Las regiones afectadas siguen atrofiándose y las señales y los síntomas de la enfermedad se tornan más pronunciados y generalizados. Podrían llegar a presentarse problemas de comportamiento, como la deambulación o vagabundeo y la agitación. La supervisión y atención más intensiva se vuelven necesarias, y esto puede ser difícil para muchos cónyuges y familias. Los síntomas de esta etapa pueden incluir:
• Aumento de la pérdida de la memoria y confusión
• Períodos más cortos de concentración
• Problemas para reconocer a los amigos y a los miembros de la familia
• Dificultades con el lenguaje; problemas para leer, escribir, trabajar con números
• Dificultad para organizar pensamientos y pensar lógicamente
• Incapacidad para aprender cosas nuevas o a hacer frente a situaciones nuevas o inesperadas
• Inquietud, agitación, ansiedad, constantes ganas de llorar, vagabundeo (deambulación) especialmente en la tarde o en la noche
• Afirmaciones o movimiento repetitivos, contracciones musculares ocasionales
• Alucinaciones, falsas ilusiones, suspicacia o paranoia, irritabilidad
• Pérdida de control de los impulsos (expresada a través de malos modales en la mesa, desvestirse en momentos o lugares inapropiados, o usar un lenguaje vulgar)
• Problemas de percepción motora (dificultades para levantarse de una silla o poner la mesa).
El comportamiento es el resultado de procesos cerebrales complejos que tienen lugar en una fracción de un segundo en un cerebro sano. En la enfermedad de Alzheimer, muchos de estos procesos están perturbados y esto da lugar a comportamientos angustiantes o inapropiados. Por ejemplo, una persona puede enojarse y rehusar a bañarse o vestirse porque no comprende lo que la persona que lo cuida le está pidiendo que haga. Y si comprende, no puede recordar cómo hacerlo.
La ira es una forma de ocultar su confusión y ansiedad. O, una persona con Alzheimer puede seguir constantemente a su esposo o a la persona que lo cuida e inquietarse cuando la persona no está cerca. Para una persona que no puede recordar el pasado o prever el futuro, el mundo que la rodea puede volverse extraño y hasta peligroso. Mantenerse cerca de la persona que los cuida o de un familiar quizá sea la única cosa que tiene sentido y le proporciona seguridad. Quitarse la ropa puede parecer razonable para una persona con Alzheimer si por ejemplo tiene calor y no comprende ni recuerda que desvestirse en público no es aceptable.

Alzheimer severo

En la última etapa de Alzheimer, las placas y los nudos están esparcidos por todo el cerebro y algunas áreas del cerebro se han atrofiado aún más. Los pacientes no pueden reconocer a la familia y a los seres queridos ni comunicarse de ninguna forma. Dependen completamente de otras personas. Todo el sentido de la personalidad propia parece desaparecer. Otros síntomas pueden incluir:
• Pérdida de peso
• Crisis convulsivas, infecciones de la piel, dificultad para tragar
• Gemidos, lamentaciones, o gruñidos
• Aumento de las horas de sueño
• Falta de control de la vejiga y del intestino


Al final, los pacientes pueden estar en cama mucho o todo el tiempo. La mayoría de las personas con Alzheimer muere de otras enfermedades, con frecuencia neumonía de aspiración. Este tipo de neumonía sucede cuando una persona no es capaz de tragar adecuadamente y los alimentos o los líquidos son llevados por la respiración a los pulmones.

Enfermedad de Alzheimer preclínica Enfermedad de Alzheimer leve a moderada Enfermedad de Alzheimer severa

Las zonas en azul indican las áreas afectadas en las varias etapas de la enfermedad de Alzheimer.

 

Continúa en Alzheimer: Desentrañando el Misterio II