Buscar en nuestra web

Principales enfermedades -> Oncología -> Cáncer de Mama. Lo que necesita saber I

>Autores

Instituto Nacional del Cáncer USA(NCI) (NIH Publication No. 04-1556S)

>Resumen

El cancer de seno es el tipo más común de cáncer entre las mujeres de Estados Unidos (después del cáncer de piel). Se calculó que el número de casos nuevos de cáncer de seno en mujeres sería cerca de 212.600 en el año 2003.

Cáncer de seno en hombres. Cada año, cerca de 1.300 hombres en este país reciben la noticia de que tienen cáncer de seno. La mayor parte de la información en este folleto se aplica a hombres con cáncer de seno.
La investigación sigue enseñándonos acerca del cáncer de seno. Los científicos están aprendiendo más sobre las causas y sobre formas nuevas de prevenir, encontrar y tratar esta enfermedad. Por la investigación, quienes tienen cáncer de seno pueden esperar una mejor calidad de vida y menos probabilidades de morir por esta enfermedad.

>Información general

Prefacio:

Este folleto del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) ( NIH Publication No. 04-1556S) contiene información importante acerca del cáncer de seno. Trata de las causas posibles, de los exámenes selectivos de detección, de síntomas, diagnóstico, tratamiento y recuperación. Contiene también información para ayudar a mujeres con cáncer de seno a que puedan salir adelante de esta enfermedad.

Cáncer de seno en hombres

Cada año, cerca de 1.300 hombres en este país reciben la noticia de que tienen cáncer de seno. La mayor parte de la información en este folleto se aplica a hombres con cáncer de seno.

La investigación sigue enseñándonos acerca del cáncer de seno. Los científicos están aprendiendo más sobre las causas y sobre formas nuevas de prevenir, encontrar y tratar esta enfermedad. Por la investigación, quienes tienen cáncer de seno pueden esperar una mejor calidad de vida y menos probabilidades de morir por esta enfermedad.

Introducción

Los senos
El proceso del Cáncer.
Cáncer de seno ¿Quién tiene el riesgo?.

Los senos

Los senos son glandulas que pueden producir leche. Cada seno está situado sobre los músculos del pecho que cubren las costillas.

Cada seno está dividido en 15 ó 20 secciones llamadas lóbulos. Los lóbulos contienen muchos lobulillos más pequeños. Los lobulillos contienen grupos de glándulas diminutas que pueden producir leche. La leche fluye de los lobulillos al pezón por unos tubos delgados llamados conductos. El pezón está en el centro de un área oscura de piel llamada la areola. Los espacios entre los lobulillos y los conductos están llenos de grasa.

Los senos tienen también vasos linfaticos, los cuales transportan un fluido claro llama linfa. Los vasos linfáticos se dirigen a órganos pequeños, redondos, llamados ganglios linfáticos. Grupos de ganglios linfáticos se encuentran cerca del seno en la axila (sobaco), arriba de la clavícula, en el pecho detrás del esternón y en muchas otras partes del cuerpo. Los ganglios linfáticos atrapan bacterias, células cancerosas u otras sustancias dañinas que pueden estar en el sistema linfático.

Estos grabados muestran las partes del seno y los ganglios y vasos linfáticos cerca del seno

El proceso del cáncer

El cáncer empieza en las células, las cuales son las unidades básicas que forman los tejidos. Los tejidos forman los órganos del cuerpo. Normalmente, las células crecen y se dividen para formar nuevas células conforme el cuerpo las necesita. Cuando las células se hacen viejas, mueren, y células nuevas las reemplazan. Este proceso mantiene el cuerpo sano.

Algunas veces este proceso ordenado se descontrola. Células nuevas se siguen formando cuando el cuerpo no las necesita, y las células viejas no mueren cuando deberían morir. Estas células que no son necesarias forman una masa de tejido, que es lo que se llama tumor.

No todos los tumores son cancerosos. Los tumores pueden ser benignos o malignos:

  • Los tumores benignos no son cancerosos.
    • Los tumores benignos rara vez son una amenaza para la vida.
    • Generalmente, los tumores benignos se pueden operar y pocas veces vuelven a crecer.
    • Las células de tumores benignos no se diseminan a otros tejidos de su derredor o a otras partes del cuerpo.
  • Los tumores malignos son cancerosos.
    • Los tumores malignos generalmente son más graves que los tumores benignos. Pueden poner la vida en peligro.
    • Los tumores malignos pueden extirparse, pero pueden volver a crecer.
    • Las células de tumores malignos pueden invadir y dañar tejidos y órganos cercanos. Las células cancerosas pueden también desprenderse de un tumor maligno y entrar en el torrente de la sangre o del sistema linfático. Así es como las células cancerosas se diseminan desde el sitio original (tumor primario.) para formar tumores nuevos en otros órganos. Cuando el cáncer se disemina, se llama metástasis.

Cuando las células de cáncer de seno entran en el sistema linfático, pueden encontrarse en los ganglios linfáticos cerca del seno.

Las células cancerosas pueden también viajar a otros órganos por el sistema linfático o por el torrente de la sangre. Cuando el cáncer se disemina (tiene metástasis), el tumor nuevo tiene la misma clase de células anormales y el mismo nombre que el tumor primario. Por ejemplo, si el cáncer de seno se disemina al hueso, las células cancerosas en el hueso son células cancerosas de seno. La enfermedad es cáncer metastático de seno, no cáncer de hueso. El tratamiento que se administra es para cáncer de seno, no para cáncer de hueso. Los médicos algunas veces llaman al tumor nuevo enfermedad "distante" o metastática.

Cáncer de seno: ¿quién tiene el riesgo?

No se conocen las causas exactas del cáncer de seno. Los médicos rara vez pueden explicar por qué una mujer padece cáncer de seno y otra no.

Pero los médicos sí saben que cuando una mujer se golpea un seno, se lo lastima o lo toca no se causa cáncer de seno. Y el cáncer de seno no es contagioso. Esta enfermedad no puede "pegarse" de otra persona.

Sin embargo, la investigación ha demostrado que mujeres con ciertos factores de riesgo tienen más probabilidad que otras de padecer cáncer de seno. Un factor de riesgo es cualquier cosa que aumenta la posibilidad de una persona de padecer una enfermedad. Los estudios han encontrado los siguientes factores de riesgo de cáncer de seno:

  • Edad: Las probabilidades de padecer cáncer de seno aumentan conforme la mujer envejece. Mujeres de más de 60 años tienen un riesgo mayor. Esta enfermedad es muy poco común antes de la menopausia.
  • Antecedentes personales de cáncer de seno: La mujer que ha tenido cáncer en un seno tiene un riesgo mayor de padecer esta enfermedad en su otro seno.
  • Antecedentes familiares: El riesgo de una mujer de desarrollar cáncer de seno es mayor si su madre, hermana o hija, tuvo cáncer de seno, sobre todo a una edad joven (antes de los 40 años). El que otros familiares del lado de la madre o del padre tengan cáncer de seno puede también aumentar el riesgo de una mujer.
  • Ciertos cambios del seno: Algunas mujeres tienen células en el seno que se ven anormales al microscopio. El tener ciertos tipos de células anormales (hiperplasia atípica o carcinoma lobulillar in situ (CLIS). aumenta el riesgo de cáncer de seno).
  • Alteraciones genéticas: Los cambios en ciertos genes (BRCA1, BRCA2 y otros) aumentan el riesgo de cáncer de seno. En las familias en las que muchas mujeres han tenido la enfermedad, la prueba genética puede mostrar algunas veces la presencia de cambios genéticos específicos. Los proveedores de cuidados para la salud pueden sugerir formas para tratar de reducir el riesgo de cáncer de seno o mejorar la detección de esta enfermedad en mujeres que tienen estos cambios en sus genes. El Servicio de Información sobre el Cáncer puede proveer material impreso acerca de las pruebas genéticas.
  • Antecedentes relacionados con la reproducción y la menstruación:
    • En cuanto más edad tiene la mujer cuando da a luz a su primer hijo, mayores son sus probabilidades de cáncer de seno.
    • Las mujeres que empezaron su menstruación (tuvieron su primer período menstrual) a una edad temprana (antes de los 12 años), que pasaron por la menopausia ya tarde (después de 55 años de edad), o que nunca tuvieron hijos tienen también un riesgo mayor.
    • Las mujeres que teciben terapia hormonal para la menopausia (ya sea estrógeno solo o estrógeno más progestina) durante 5 años o más después de la menopausia parecen tener también mayores probabilidades de desarrollar cáncer de seno.
    • Se ha investigado mucho para saber si el hecho de haber tenido un aborto o interrupción del embarazo afecta la probabilidad de la mujer de desarrollar cáncer de seno más tarde. Estudios grandes, bien diseñados, han mostrado consistentemente que no hay una relación entre el aborto o la interrupción del embarazo y el desarrollo de cáncer de seno.
  • Raza: El cáncer de seno sucede con más frecuencia en mujeres de raza blanca que en latinas, asiáticas o afroamericanas.
  • Radioterapia al pecho: Las mujeres que han tenido radioterapia al pecho (incluyendo los senos) antes de los 30 años tienen un riesgo mayor de cáncer de seno. Esto incluye a mujeres que han recibido tratamiento para linfoma de Hodgkin. Los estudios muestran que entre más joven era la mujer cuando recibió el tratamiento de radiación, mayor es el riesgo de que desarrolle cáncer de seno más tarde en su vida.
  • Densidad del seno: Las mujeres de más edad que tienen más bien tejido denso (no graso) en una mamografía (rayos X del seno) tienen un riesgo mayor de cáncer de seno.
  • Haber tomado dietilestilbestrol DES. El dietilestilbestrol es una forma sintética de estrógeno que se dio a algunas mujeres embarazadas en Estados Unidos entre 1940 y 1971 más o menos. (El DES ya no se da a mujeres embarazadas). Las mujeres que tomaron DES durante el embarazo tienen un riesgo ligeramente mayor de cáncer de seno. No parece todavía que este es el caso en cuanto a sus hijas que estuvieron expuestas al dietilestilbestrol antes de nacer. Sin embargo, se necesitan más estudios de su riesgo de cáncer de seno conforme van envejeciendo.
  • Obesidad después de la menopausia: Después de la menopausia, las mujeres que son obesas tienen un riesgo mayor de desarrollar cáncer de seno. Ser obesa significa que la mujer tiene una alta proporción de grasa en el cuerpo en forma anormal. Ya que el cuerpo produce algo de estrógeno (una hormona) en tejido graso, las mujeres obesas tienen más probabilidad que las mujeres delgadas de tener niveles elevados de estrógeno en sus cuerpos. Los niveles elevados de estrógeno pueden ser la razón por la que mujeres obesas tienen un riesgo mayor de cáncer de seno. También, algunos estudios muestran que, al subir de peso después de la menopausia, aumenta el riesgo de cáncer de seno.
  • Inactividad física: Las mujeres que son inactivas físicamente en su vida parecen tener un riesgo mayor de cáncer de seno. La actividad física puede ayudar a reducir el riesgo al prevenir el subir de peso y la obesidad.
  • Bebidas alcohólicas: Algunos estudios sugieren que en cuanto más bebidas alcohólicas consume una mujer, mayor es su riesgo de cáncer de seno.

Se están estudiando otros factores posibles de riesgo. (Estos estudios se describen en la sección: "Investigación sobre las causas”).

Muchos factores de riesgo pueden evitarse. Otros, como los antecedentes familiares, no se pueden evitar. Ayuda estar al tanto de los factores de riesgo. Pero es también importante tener en cuenta que la mayoría de las mujeres que tienen estos factores de riesgo no padecen cáncer de seno.

También, la mayoría de las mujeres que desarrollan cáncer de seno no tienen antecedentes de esta enfermedad en su familia. De hecho, con excepción del envejecimiento, la mayoría de las mujeres que tienen cáncer de seno no tienen factores de riesgo acentuados.

Sin embargo, la mujer que piensa que pueda tener el riesgo de cáncer de seno deberá discutir su preocupación con su proveedor de servicios para la salud. El proveedor de servicios para la salud puede sugerir formas de reducir el riesgo y puede planear un programa adecuado de exámenes.

El instrumento del Instituto Nacional del Cáncer para Evaluar el Riesgo de Cáncer de Seno se encuentra en http://www.cancer.gov/bcrisktool/ en Internet. Este instrumento permite al proveedor de servicios para la salud calcular el riesgo que tiene una mujer de desarrollar cáncer invasor de seno.

Detección y diagnóstico

Examenes selectivos de detección.
Síntomas.
Diagnóstico.
Exámenes adicionales
.

Exámenes selectivos de detección

La mujer deberá hablar con su proveedor de servicios para la salud acerca de su riesgo personal de padecer cáncer de seno. Ella deberá preguntar cuándo necesita empezar a tener exámenes para esta enfermedad y con qué frecuencia. Estas decisiones, como muchas otras decisiones médicas, deberán ser adecuadas a las necesidades de cada mujer.

Los exámenes selectivos de detección de cáncer, antes de que haya síntomas, pueden ser importantes. Pueden ayudar a los médicos a encontrar y tratar el cáncer a tiempo. Es más posible que el tratamiento sea efectivo cuando el cáncer se encuentra temprano.

El proveedor de servicios para la salud puede sugerir exámenes selectivos de detección para buscar cáncer de seno antes de que se presenten síntomas:

  • Mamografía de detección.
  • Examen clínico de seno.
  • Autoexamen de seno.

Mamografía de detección

Para encontrar cáncer de seno temprano, el NCI recomienda que:

  • Las mujeres de 40 años y más deberán tener mamografías (imágenes de los senos que se hacen con rayos X) cada uno o dos años.
  • Las mujeres que tienen un riesgo mayor que el promedio de padecer cáncer de seno deberán hablar con sus proveedores de servicios para la salud acerca de hacerse mamografías antes de los 40 años de edad y de la frecuencia.

Las mamografías de detección pueden mostrar a menudo un bulto en el seno antes de que se pueda sentir. Pueden también mostrar un grupo de partículas muy pequeñas de calcio. Estas partículas se llaman microcalcificacione. Bultos o partículas pueden ser un signo de cáncer.

Si el médico ve un área anormal en la mamografía, es posible que la mujer necesite hacerse más mamografías. También, es posible que la mujer necesite hacerse una biopsia. Una biopsia es el único medio de saber con seguridad si hay cáncer presente. (Hay más información sobre biopsias más adelante).

Las mamografías son el mejor instrumento que tienen los médicos para encontrar cáncer de seno temprano. Sin embargo, es bueno para la mujer tener en cuenta que:

  • Una mamografía puede fallar al no detectar algunos cánceres que están presentes. (Esto se llama un "falso negativo").
  • Una mamografía puede mostrar cosas que resultan no ser cáncer. (Esto se llama un "falso positivo").
  • Algunos tumores de crecimiento rápido pueden ya haberse diseminado a otras partes del cuerpo antes de que una mamografía los detecte.

Las mamografías (así como los rayos X dentales y otros rayos X de rutina) usan dosis muy pequeñas de radiación. Aunque los beneficios casi siempre superan los riesgos, la exposición repetida a los rayos X podría ser dañina. Es una buena idea que la mujer hable con sus proveedores de cuidados para la salud acerca de la necesidad de cada exposición a rayos X y pregunte sobre el uso de escudos durante los rayos X para proteger otras partes del cuerpo.

Examen clínico de seno

Durante un examen clínico de seno, el proveedor de cuidados para la salud palpa los senos mientras la mujer está sentada y acostada. Pueden pedir a la mujer que levante sus brazos sobre su cabeza, que los deje colgar a los lados o que apriete sus manos contra las caderas.

El proveedor de servicios para la salud se fija en las diferencias que haya entre los dos senos, incluso en diferencias extrañas de tamaño o forma. La piel de cada seno es revisada buscando alguna erupción, hoyuelos o señas anormales. Es posible que el proveedor de servicios para la salud apriete los pezones para ver si hay algún fluido presente.

Usando las yemas de los dedos para sentir bultos, el proveedor de cuidados para la salud revisa todo el seno, la axila y el área de la clavícula, primero en un lado luego en el otro. Un bulto es generalmente del tamaño de un guisante o chícharo para poder sentirse. Pueden revisarse los ganglios linfáticos cerca del seno para ver si están hinchados.

Un examen clínico completo de los senos puede durar 10 minutos.

Autoexamen de seno

Algunas mujeres se examinan a sí mismas sus senos mensualmente para buscar cualquier cambio en sus senos. Al hacerse un autoexamen, es importante recordar que los senos de cada mujer son diferentes y que pueden ocurrir cambios a causa del envejecimiento, del ciclo menstrual, embarazo, menopausia o de tomar píldoras anticonceptivas u otras hormonas. Es normal que los senos se sientan un poco abultados y desiguales. También, es común que los senos de la mujer estén hinchados y tiernos justo antes del período menstrual o durante este.

Si se nota cualquier cosa rara durante el autoexamen o en cualquier momento, se deberá informar al proveedor de cuidados para la salud.

También, es importante recordar que los autoexámenes de seno no pueden reemplazar las mamografías de detección regulares ni los exámenes clínicos de seno. Aunque los autoexámenes de seno conducen a más biopsias de senos, los estudios no han demostrado hasta ahora que los autoexámenes reducen el número de muertes por cáncer de seno.

Síntomas

El cáncer de seno puede causar cambios a los que las mujeres deberán poner atención:

  • Un cambio en la forma como se siente el seno o el pezón
    • Un bulto o engrosamiento en el seno o cerca de él, o en la axila
    • Un pezón sensible
  • Un cambio en la forma como se ve el seno o el pezón
    • Un cambio en el tamaño o forma del seno
    • El pezón sumido hacia dentro del seno
    • La piel del seno, de la areola o del pezón se ha hecho escamosa, roja o hinchada. Puede tener rebordes u hoyuelos de tal manera que se parece a la cáscara de una naranja.

Secreción del pezón (fluido)

Aunque el cáncer de seno al principio no causa dolor, la mujer deberá ver a su proveedor de servicios para la salud si tiene dolor en el seno o cualquier otro síntoma que no desaparece. Por lo general, estos síntomas no significan que haya cáncer, pero es importante verificar con el proveedor de cuidados para la salud para que cualquier problema pueda diagnosticarse y tratarse tan pronto como sea posible.

Diagnóstico

Si una mujer tiene algún cambio en su seno, su médico necesita determinar si se debe a cáncer de seno o a otra causa. La mujer tendrá un examen médico. El médico pregunta acerca de sus antecedentes médicos personales y familiares. Es posible que ella se haga una mamografía u otro procedimiento de imágenes que produce imágenes de tejidos dentro del seno. Después de los exámenes, el médico puede decidir que ya no son necesarias otras pruebas y que no se necesita un tratamiento. O la mujer puede necesitar una biopsia para buscar células cancerosas en el área sospechosa.

Examen clínico de seno

El proveedor de cuidados para la salud palpa cada seno buscando bultos y otros problemas. Si la mujer tiene un bulto en el seno, el proveedor de cuidados para la salud puede saber muchas cosas acerca del bulto al sentirlo y sentir el tejido de su derredor. Los bultos benignos con frecuencia se sienten diferentes de los bultos cancerosos. El proveedor de cuidados para la salud puede verificar el tamaño, forma y textura del bulto y sentir si se mueve con facilidad. Los bultos que son suaves, lisos, redondos y que se pueden mover es posible que sean benignos. Un bulto duro, de forma extraña, que se siente pegado con firmeza dentro del seno es más probable que sea canceroso.

Mamografía de diagnóstico

Las mamografías de diagnóstico implican imágenes de rayos X del seno para obtener imágenes más claras y más detalladas de cualquier área que se ve anormal en una mamografía de detección. También se usan para ayudar al médico a saber más sobre cambios raros en los senos, como lo es un bulto, dolor, engrosamiento, secreción del pezón o cambio en el tamaño o forma del seno. Las mamografías de diagnóstico pueden enfocarse en un área específica del seno. Pueden implicar técnicas especiales y más vistas que las mamografías de detección.

Ecografía

La ecografía utiliza ondas de sonido (ultrasonido) de alta frecuencia y puede mostrar a menudo si un bulto es un quiste lleno de fluido (no canceroso) o una masa sólida (que puede o no ser cáncer). El médico puede ver estas imágenes en un monitor de computadora. Después de la prueba, las imágenes pueden almacenarse en video e imprimirse. Este examen puede usarse junto con una mamografía.

Imágenes de resonancia magnética

En imágenes de resonancia magnética (IRM), un magneto potente conectado a una computadora se usa algunas veces para obtener imágenes detalladas de tejido dentro del seno. El médico puede ver estas imágenes en un monitor e imprimirlas en película. El estudio de imágenes de resonancia magnética puede usarse junto con una mamografía.

Biopsia

A menudo, se necesita extraer líquido o tejido del seno que ayude al médico a saber si hay cáncer presente. Esto se llama biopsia. Para la biopsia, el médico puede recomendar a la mujer que vaya a un cirujano o a un especialista en enfermedades de seno.

Algunas veces un área sospechosa que puede verse en una mamografía no puede sentirse durante un examen clínico de seno. El médico puede utilizar aparatos que producen imágenes que le ayuden a ver el área para poder obtener tejido de allí. Tales procedimientos son la biopsia guiada por ecografía, biopsia localizada por aguja o biopsia estereotáctica.

Los médicos pueden extraer tejido del seno por métodos diferentes:

  • Aspiración con aguja fina: El médico utiliza una aguja fina para extraer líquido o células de un bulto en el seno. Si el líquido parece contener células, se envía al laboratorio en donde un patólogo usa un microscopio en búsqueda de células cancerosas. Si el líquido extraído es claro, tal vez no sea necesario que se examine en el laboratorio.
  • Biopsia por punción: El médico usa una aguja gruesa para extraer tejido del seno. Un patólogo revisa que no haya células cancerosas. Este procedimiento se llama también biopsia de aguja.
  • Biopsia quirúrgica: En una biopsia por incisión, el cirujano corta una muestra de un bulto o de un área anormal. En una biopsia escisional, el cirujano extrae todo el bulto o área anormal. Un patólogo examina el tejido buscando células cancerosas.

Si se encuentran células cancerosas, el patólogo puede decir la clase de cáncer encontrado. El tipo más común de cáncer de seno es el carcinoma ductal. Comienza en el revestimiento de los conductos. Otro tipo, llamado carcinoma lobulillar, se origina en los lobulillos.

La mujer que necesita una biopsia tal vez querrá hacer las siguientes preguntas al médico:

  • ¿Qué tipo de biopsia me harán? ¿Por qué?
  • ¿Cuánto tiempo se llevará? ¿Estaré despierta? ¿Dolerá? ¿Me darán anestesia? ¿De qué clase?
  • ¿Qué tan pronto sabré los resultados?
  • ¿Hay riesgos? ¿Cuál es la posibilidad de que haya infección o sangrado después de la biopsia?
  • Si tengo cáncer, ¿quién hablará conmigo sobre tratamiento? ¿Cuándo?

Exámenes adicionales

Si el diagnóstico es de cáncer, el médico puede ordenar exámenes especiales de laboratorio en el tejido que se extrajo. Los resultados de estos exámenes ayudarán al médico a saber más sobre el cáncer y a hacer un plan apropiado de tratamiento.

Muchas mujeres con cáncer de seno se harán la prueba de receptores de hormonas. Esta prueba muestra si el cáncer necesita hormonas (estrógeno o progesterona) para crecer. El resultado ayuda al médico a hacer un plan de tratamiento.

Algunas veces se examina una muestra del tejido de seno para buscar el receptor del factor de crecimiento epidérmico humano-2 (HER2) o el HER2/neu gene. La presencia del receptor de HER2 ó gen puede aumentar la posibilidad de que el cáncer de seno regrese.

Etapas

Para hacer un plan de tratamiento de la mujer, el médico necesita saber la extensión (etapa o estadio) de la enfermedad. La etapa está basada en el tamaño del tumor y si el cáncer se ha diseminado. La estadificación puede comprender rayos X y exámenes de laboratorio para saber si el cáncer se ha diseminado y, si es así, a qué partes del cuerpo. Cuando el cáncer de seno se disemina, las células cancerosas se encuentran con frecuencia en los ganglios linfáticos bajo el brazo (ganglios linfáticos axilares). Con frecuencia no se sabe la extensión del cáncer sino hasta después de la cirugía para extraer el tumor en el seno y los ganglios linfáticos bajo el brazo.

La mujer querrá hacer estas preguntas al médico después de que se determine la etapa del cáncer:

  • ¿Qué tipo de cáncer de seno tengo?
  • ¿Qué mostró la prueba de receptores de hormonas? ¿Qué otras pruebas de laboratorio se hicieron en el tejido del tumor, y qué indican?
  • ¿Cuál es la etapa de la enfermedad? ¿Se ha diseminado el cáncer?
  • ¿En qué forma ayudará esta información para decidir qué tipo de tratamiento o qué otras pruebas voy a necesitar?

Etapas del cáncer de seno

Los médicos describen el cáncer de seno usando las etapas o estadios siguientes:

  • Etapa 0 se llama carcinoma in situ.
    • Carcinoma lobulillar in situ (CLIS) se refiere a células anormales en el revestimiento de un lobulillo. (Ver la ilustración del lobulillo en la primera lámina). Estas células anormales son un marcador de un riesgo mayor. Quiere decir que la mujer con CLIS tiene un riesgo mayor de desarrollar cáncer invasor en cualquier seno en el futuro. (Ambos senos tienen el riesgo).
    • Carcinoma ductal in situ (CDIS) es un estado precanceroso en el revestimiento de un conducto. El carcinoma ductal in situ se llama también carcinoma intraductal. Las células anormales no se han diseminado más allá del conducto para invadir el tejido de seno del derredor. Sin embargo, si no se trata, el carcinoma ductal in situ puede convertirse en cáncer invasor.

      Esta ilustración muestra el carcinoma ductal in situ.

  • Etapa I es una etapa o estadio inicial de cáncer de seno invasor. La etapa I significa que el tumor no tiene más de 2 cm de diámetro (menos de tres cuartos de pulgada) y las células cancerosas no se han diseminado más allá del seno.


    Esta ilustración muestra cáncer que se ha diseminado fuera del conducto y ha invadido tejido cercano de seno.

  • Etapa II comprende una de las situaciones siguientes:
    • El tumor en el seno no tiene más de 2 centímetros de diámetro (menos de tres cuartos de pulgada) y el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo; o
    • El tumor tiene de 2 a 5 centímetros (tres cuartos de pulgada a 2 pulgadas), y el cáncer puede haberse diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo; o
    • El tumor tiene más de 5 centímetros (2 pulgadas) pero no se ha diseminado a los ganglios linfáticos bajo el brazo.
  • Etapa III puede ser un tumor grande, pero el cáncer no se ha diseminado más allá del seno y de los ganglios linfáticos cercanos. Es cáncer localmente avanzado.
    • Etapa IIIA significa que el tumor en el seno tiene menos de 5 centímetros, el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos de la axila y los ganglios linfáticos están conectados unos con otros o con otras estructuras. O, el tumor es grande (más de 5 centímetros de diámetro) y el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos de la axila.
    • Etapa IIIB significa que el tumor puede haber crecido dentro de la pared del tórax o de la piel del seno, o que el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos debajo del esternón.

      El cáncer inflamatorio de seno es un tipo de cáncer de seno de etapa IIIB. Es raro. El seno se ve rojo e hinchado (o inflamado) porque las células cancerosas bloquean los vasos linfáticos en la piel del seno.
    • Etapa IIIC significa que el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos bajo el esternón y la axila, o a los ganglios linfáticos abajo o arriba de la clavícula. El tumor primario de seno puede ser de cualquier tamaño.
  • Etapa IV es cáncer metastático distante. El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo.
  • Cáncer recurrente es cáncer que ha regresado (recurrido) después de haber sido tratado. Puede recurrir localmente (en el seno o en la pared del tórax) o en cualquier otra parte del cuerpo (como en el hueso, el hígado o los pulmones).

Tratamiento y cuidado

Tratamiento
Efectos secundarios del tratamiento de cáncer
Medicina complementaria y alternativa
Reconstrucción del seno
Recuperación
Cuidado de seguimiento

Tratamiento

Muchas mujeres con cáncer de seno quieren saber lo más posible acerca de su enfermedad y sus opciones de tratamiento. Ellas quieren tener una parte activa al tomar decisiones acerca de sus cuidados médicos. El saber más acerca de la enfermedad ayuda a muchas mujeres a salir adelante. Pero, depende de cada mujer cuánta información necesita y cómo manejarla. Cada mujer puede tomar sus propias decisiones acerca de cuánto quiere saber. (Vea la sección de recursos informativos del Instituto Nacional del Cáncer).

El choque y la tensión después de un diagnóstico de cáncer pueden hacer difícil pensar en todo lo que se puede preguntar al médico. Ayuda con frecuencia hacer una lista de las preguntas antes de una cita. Para ayudarse a recordar lo que dice el médico, la mujer puede tomar notas o preguntar si puede usar una grabadora. Algunas quieren también tener consigo a un familiar o amigo cuando hablan con el médico, para que participen en la discusión, tomen notas o solo para que escuchen.

El médico puede referir a la mujer con cáncer de seno a un especialista o ella puede pedir una referencia. Los especialistas que tratan el cáncer de seno son los cirujanos, oncólogos médicos, oncólogos radiólogos y cirujanos plásticos. Es posible que la mujer tenga un especialista diferente para cada tipo de tratamiento.

El tratamiento generalmente empieza unas semanas después del diagnóstico. Casi siempre, hay tiempo para que la mujer hable con su médico sobre las opciones de tratamiento, para que obtenga una segunda opinión y sepa más sobre cáncer de seno antes de tomar una decisión del tratamiento.

Obtención de una segunda opinión

Antes de empezar el tratamiento, la mujer con cáncer de seno querrá obtener una segunda opinión acerca de su diagnóstico y opciones de tratamiento. Algunas compañías de seguro requieren una segunda opinión; es posible que otras cubran una segunda opinión si la mujer o el médico la solicita. Se puede llevar tiempo y esfuerzo en reunir el expediente médico (películas de mamografías, portaobjetos de biopsias, informes de patología y plan propuesto de tratamiento) y arreglar una cita para ver a otro médico. En general, tomarse varias semanas para obtener una segunda opinión no hace que el tratamiento sea menos efectivo.

Continúa en Cáncer de Mama. Lo que necesita saber II