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Principales enfermedades -> Urología -> Cáncer de Prostata. Lo que usted debe saber III

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National Cancer Institute. USA

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Cáncer de próstata. Lo que usted debe saber III

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Terapia hormonal

La terapia hormonal impide que las células cancerosas obtengan las hormonas masculinas (andrógenos) que necesitan para crecer. Los testículos son los productores principales de la hormona masculina testosterona en el cuerpo. La glándula suprarrenal produce otras hormonas masculinas y una cantidad pequeña de testosterona.

La terapia hormonal usa fármacos o cirugía:

  • Fármacos: Su médico puede sugerir un fármaco que puede bloquear las hormonas naturales producidas por su cuerpo.

    • Agonistas de la hormona liberadora de hormona luteinizante (luteinizing hormone-releasing hormone (LH-RH) agonists en inglés). Estos fármacos pueden impedir que los testículos produzcan testosterona. Ejemplos son la leuprolide y la goserelina.
    • Antiandrógenos: Estos fármacos pueden bloquear la acción de las hormonas masculinas. Ejemplos son la flutamida, la bicalutamida y la nilutamida.
    • Otros fármacos: Algunos fármacos pueden impedir que las glándulas suprarrenales produzcan testosterona. Ejemplos de esto son el ketoconazol y la aminoglutetimida.

  • Cirugía: La operación para extirpar los testículos se llama orquiectomía.

Después de la orquiectomía o del tratamiento con un agonista de la hormona liberadora de hormona luteinizante, su cuerpo ya no obtiene testosterona de los testículos. Las glándulas suprarrenales todavía producen pequeñas cantidades de las hormonas masculinas. Es posible que le den un antiandrógeno para bloquear la acción de las hormonas masculinas que quedan. Esta combinación de tratamientos se conoce como bloqueo total de andrógenos. Los estudios no han mostrado si el bloqueo total de andrógenos es más efectivo que la cirugía o que un agonista de la hormona liberadora de hormona luteinizante solo.

Los médicos generalmente pueden controlar el cáncer de próstata que se ha diseminado a otras partes del cuerpo con terapia hormonal. A menudo, el cáncer no crece por varios años. Eventualmente, sin embargo, la mayoría de los cánceres de próstata pueden crecer con muy pocas hormonas masculinas o sin ellas. Cuando esto sucede, la terapia hormonal ya no es efectiva. En ese momento, su médico puede sugerir otras formas de tratamiento que están siendo estudiadas.

Es posible que la terapia hormonal afecte su calidad de vida. Con frecuencia causa efectos secundarios tales como impotencia, bochornos o sofocos, pérdida del deseo sexual y debilidad en los huesos. Los antagonistas de la hormona liberadora de la hormona luteinizante pueden hacer que sus síntomas empeoren por un periodo corto de tiempo cuando usted comienza a tomarlos. Este es un problema temporal durante el cual los síntomas pueden acentuarse. El tratamiento causa una reducción gradual en el nivel de su testosterona. Sin testosterona, el crecimiento del tumor se hace lento. Su situación puede mejorar. (Para evitar este período en el que los síntomas se acentúan, su médico puede darle un antiandrógeno por un tiempo junto con el agonista de la hormona liberadora de hormona luteinizante).

Los antiandrógenos (como la nilutamida) pueden causar náuseas, diarrea o crecimiento o sensibilidad de los senos. Raramente, pueden causar problemas de hígado (dolor en el abdomen, ojos amarillentos u orina oscura). Algunos hombres que usan nilutamida pueden tener dificultad para respirar. Algunos pueden tener dificultad en ajustarse a cambios repentinos de luz.

Si se usa por largo tiempo, el ketoconazol puede causar problemas de hígado, y la aminoglutetimida puede causar erupciones de la piel. Si a usted se le hace un bloqueo total de andrógenos, es posible que tenga más efectos secundarios que si recibiera un solo tipo de terapia hormonal.

Cualquier tipo de tratamiento que reduce sus niveles hormonales puede debilitar sus huesos. Su médico puede sugerir medicamentos o suplementos dietéticos que pueden reducir su riesgo de fracturas de huesos.

Antes de decidirse por la terapia hormonal, tal vez usted querrá hacer las siguientes preguntas al médico:

  • ¿Qué tipo de terapia hormonal recibiré? ¿Recomendaría usted fármacos o cirugía? ¿ Por qué?
  • ¿Cuándo empezará mi terapia? ¿Con qué frecuencia se administrará la terapia? ¿Cuándo terminará?
  • ¿A dónde debo ir para recibir tratamiento? ¿Podré manejar de regreso a casa?
  • Si me someto a cirugía, ¿cuánto tiempo voy a necesitar estar en el hospital?
  • ¿Cómo me sentiré durante el tratamiento?
  • ¿Qué puedo hacer para cuidarme durante la terapia?
  • ¿Cómo sabremos si la terapia funciona?
  • ¿Qué tipos de efectos secundarios debo reportar a usted?
  • ¿Habrá efectos secundarios duraderos?

Espera vigilante

Usted puede escoger la espera vigilante si los riesgos y los efectos secundarios posibles del tratamiento sobrepasan los beneficios posibles. Su médico puede ofrecer esta opción si usted es una persona en edad avanzada o tiene otros problemas serios de salud. Asimismo, su médico puede sugerir la espera vigilante si usted ha sido diagnosticado con cáncer de próstata en estadio inicial que parece estar creciendo lentamente. Su médico ofrecerá tratamiento si se presentan síntomas o si estos empeoran.

La espera vigilante evita o retrasa los efectos secundarios de la cirugía y de la radiación, pero esta opción presenta riesgos. Puede reducir la posibilidad de controlar el cáncer antes de que se disemine. También, puede ser más difícil sobrellevar la cirugía y la radioterapia a medida que avanza su edad.

Usted puede decidir en contra de la espera vigilante si no desea vivir con un cáncer que no ha sido tratado. Si usted se decide por la espera vigilante, pero empieza a preocuparse después, usted deberá expresar sus sentimientos a su médico. Casi siempre hay disponible un enfoque diferente.

La espera vigilante está en estudio. Vea la sección: "La promesa de la investigación sobre el cáncer" para información acerca de este estudio.

Antes de decidirse por la espera vigilante, tal vez usted querrá hacer las siguientes preguntas al médico:

  • Si yo escojo la espera vigilante, ¿puedo cambiar de parecer más tarde?
  • ¿Será más difícil de tratar la enfermedad más tarde?
  • ¿Con qué frecuencia tendré exámenes?