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Principales enfermedades -> Aparato Digestivo -> Esteatohepatitis no Alcoholica

>Autores

Dr. D.Juan Pascual Turrión. Médico especialista de Aparato Digestivo del Hospital Universitario La Paz de Madrid

>Resumen

La esteatohepatitis no alcohólica (EHNA) se describe como una inflamación del hígado asociada a la presencia de acumulo de grasa en el interior de las células hepáticas. La diferencia entre la esteatosis hepática simple o hígado graso y la EHNA, consiste en que la inflamación provoca daño a nivel de las células hepáticas, mientras que, en el hígado graso probablemente no existe ningún tipo de lesión.

>Información general

La EHNA no se relaciona con otras causas de enfermedad hepática crónica, tales como, la hepatitis por el virus B o C, enfermedades autoinmunes, alcohol, hepatotoxicidad por fármacos, y por enfermedades relacionadas con el metabolismo del cobre (enfermedad de Wilson) o del hierro (hemocromatosis).
CAUSAS
No existe una causa específica que provoque la EHNA. Hace unos años se describía al paciente con EHNA, como una enfermedad que afecta a mujeres de mediana edad, obesas y la mayoría de ellas con diabetes mellitus. Además, los pacientes pueden tener exceso de grasa en la sangre. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que los pacientes con EHNA no siempre se ajustan a esta descripción. Así, un estudio incluyó a varones, al igual que mujeres, y que no padecían sobrepeso, no eran diabéticos y no tenían exceso de grasa en la sangre.
RIESGO DE LA EHNA
En la EHNA, que SE PARECE a la esteatohepatitis alcohólica, la inflamación del hígado se asocia con un aumento de los depósitos de grasa en las células hepáticas y acostumbra a aparecer en pacientes de mediana edad, con sobrepeso y a menudo con diabetes en quienes no existe el antecedente de consumo de alcohol. También se puede presentar una EHNA cuando hay una pérdida brusca de peso, o en aquellas mujeres que consumen hormonas, como los estrógenos. La grasa en el tejido hepático puede provocar una destrucción de las células hepáticas, y desarrollar una lesión denominada esteatonecrosis, y si el cuadro va progresando a la larga puede desarrollar una cirrosis hepática.
Recientes estudios indican que la EHNA puede provocar una fibrosis en más del 40 % de los pacientes o una cirrosis en el 5-10 % de los pacientes. No se conoce con exactitud porque algunos pacientes con EHNA progresan a formas graves de enfermedad hepática, mientras que en otros casos esto no ocurre. Algunos estudios sugieren que la progresión a fibrosis o cirrosis por parte de los pacientes con EHNA es variable, pero generalmente ocurre antes de los 20 años de inicio de la enfermedad,
Varios estudios han demostrado que entre un 20 y un 40 %de las personas obesas desarrollarían una EHNA. Sin embargo, se desconoce cual debería ser la causa precisa por la cual una persona obesa desarrollaría una EHNA. Muchos pacientes con EHNA tienen aumento en la sangre de ciertas proteínas derivadas del hierro, como la ferritina, pero se desconoce si se relacionan con la presencia de daño en el hígado.
DIAGNÓSTICO
Muchos pacientes con EHNA no son conscientes de su situación debido a que no presentan ningún tipo de sintomatología. En bastantes casos, la EHNA, cursa con un aumento discreto de las transaminasas, al igual que ocurre con otras enfermedades hepáticas.
Al igual que en el caso del hígado graso, el médico en primer lugar deberá descartar la presencia de otras enfermedades crónicas del hígado. Para la sospecha diagnóstica realizará alguna de las pruebas de imagen que existen, tales como, la ecografía, la tomografía axial computarizada (TAC) o la resonancia magnética. Para confirmar el diagnóstico se realizará una biopsia hepática.
TRATAMIENTO
Actualmente, no existe un tratamiento específico para la EHNA y esa circunstancia es aceptada universalmente. No obstante, los pacientes con obesidad, diabetes o que tienen aumento de los lípidos en la sangre se les recomendará que pierdan peso, controlen la diabetes y reduzcan la concentración de lípidos. Para ello, es necesaria una dieta pobre en grasa y baja en calorías, además de emplear insulina o diversos fármacos para disminuir el nivel de glicemia en la sangre de los pacientes diabéticos. Para aquellos pacientes con EHNA y que no tienen sobrepeso o no son diabéticos también es aconsejable una dieta baja en grasas. Los pacientes con EHNA deberán evitar el consumo de alcohol, así como, aquellas sustancias que puedan ser dañinas para el hígado.



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