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Principales enfermedades -> Ginecología -> Cáncer de Cérvix. Lo que usted necesita saber II

>Autores

Instituto Nacional del Cancer USA.
www.cancer.gov

>Resumen

Continuación de Cáncer de Cérvix I

>Información general

Preparación para el tratamiento

La mayoría de las mujeres con cáncer cervical quieren saber lo más posible acerca de su enfermedad y sobre las opciones de tratamiento, para poder tener una parte activa en las decisiones acerca de su cuidado médico. Los médicos y las otras personas del equipo médico pueden ayudar a las mujeres al explicarles lo que ellas necesitan saber.

Cuando una persona es diagnosticada con cáncer, la conmoción y el estrés son las reacciones naturales. Estos sentimientos pueden hacer que sea difícil para los pacientes pensar en todo lo que quieren preguntar al médico. A menudo, ayuda el hacer una lista de las preguntas. También, para ayudarse a recordar lo que dice el médico, los pacientes pueden tomar notas o preguntar si pueden usar una grabadora. Algunas personas prefieren llevar a un familiar o amigo cuando hablan con el médico, para que participe en la discusión, para que tome notas o simplemente para que escuche.

Las pacientes no deberán sentir que necesitan hacer todas sus preguntas o recordar todas las respuestas al mismo tiempo. Ellas tendrán más oportunidades para pedir al médico que explique las cosas y para obtener más información.

Estas son algunas de las preguntas que una mujer con cáncer de cérvix podría hacer a su médico antes de que empiece su tratamiento:

  • ¿En qué etapa se encuentra mi enfermedad?

  • ¿Cuáles son las opciones de mi tratamiento? ¿Cuál me recomienda? ¿Por qué?

  • ¿Cuáles son las posibilidades de que el tratamiento tenga éxito?

  • ¿Sería adecuado para mí un estudio clínico?

  • ¿Cuáles son los riesgos y los efectos secundarios posibles de cada tratamiento?

  • ¿Cuánto tiempo durará el tratamiento?

  • ¿Afectará mis actividades normales?

  • ¿Cuál es el costo probable del tratamiento?

  • ¿Qué sucederá probablemente sin el tratamiento?

  • ¿Con qué frecuencia deberé examinarme?

Métodos de tratamiento

Con mayor frecuencia, el tratamiento para el cáncer de cérvix incluye la cirugía y la radioterapia. Algunas veces se usa la quimioterapia o la terapia biológica. Las pacientes son tratadas a menudo por un equipo de especialistas. El equipo puede incluir a oncólogos, ginecólogos y oncólogos radiólogos. Los médicos pueden decidirse a usar un método de tratamiento o una combinación de métodos. Algunas pacientes toman parte en estudios clínicos (estudios de investigación) que usan nuevos métodos de tratamiento. Tales estudios están diseñados para mejorar el tratamiento del cáncer. Hay más información disponible en la sección sobre Estudios clínicos.

La cirugía es una terapia local para remover tejido anormal en el cérvix o cerca de él. Si el cáncer está sólo en la superficie del cuello uterino, el médico puede destruir las células cancerosas en forma semejante a los métodos usados para tratar lesiones precancerosas. Si la enfermedad ha invadido capas más profundas del cérvix pero no se ha diseminado más allá del cérvix, el médico puede llevar a cabo una operación para extirpar el tumor pero dejar el útero y los ovarios. En otros casos, sin embargo, una mujer puede necesitar que se le haga una histerectomía o puede escoger tener esta operación, especialmente si tiene planes de ya no tener hijos. En este procedimiento, el médico remueve todo el útero, incluyendo el cérvix; algunas veces también se remueven los ovarios y las trompas de Falopio. Además, el médico puede remover los ganglios linfáticos que están cerca del útero para saber si el cáncer se ha extendido a estos órganos.

Estas son algunas de las preguntas que una mujer querrá hacer al médico antes de la cirugía:

  • ¿Qué tipo de operación me harán?

  • ¿Cómo me voy a sentir después de la operación?

  • Si tengo dolor, ¿cómo me va a ayudar usted?

  • ¿Cuándo podré regresar a mis actividades normales?

  • ¿Cómo afectará este tratamiento mi vida sexual?

La terapia con radiación (también llamada radioterapia) usa rayos de alta energía para dañar las células cancerosas y detener su crecimiento. Como la cirugía, la radioterapia es terapia local; la radiación puede afectar células cancerosas sólo en el área tratada. La radiación puede proceder de una máquina grande (radiación externa) o de materiales radiactivos colocados directamente dentro del cérvix (radiación de implante). Algunas pacientes reciben ambos tipos de radioterapia.

Las mujeres que reciben radioterapia externa van al hospital o clínica cada día para tratamiento. Generalmente los tratamientos se administran 5 días a la semana por 5 ó 6 semanas. Al final de ese tiempo, a menudo se aplica una concentración extra de radiación al sitio del tumor.

Para radiación interna o de implante, se coloca directamente en el cérvix una cápsula que contiene material radiactivo. El implante pone cerca del tumor los rayos que destruyen las células cancerosas, mientras conserva casi todo el tejido sano que está a su alrededor. Generalmente se deja en el sitio de uno a tres días y el tratamiento puede ser repetido varias veces durante el transcurso de 1 a 2 semanas. La paciente permanece en el hospital mientras los implantes están colocados.

Estas son algunas de las preguntas que una mujer querrá hacer al médico antes de la radioterapia:

  • ¿Cuál es el objeto de este tratamiento?

  • ¿Cómo se administrará la radiación?

  • ¿Cuánto durará el tratamiento?

  • ¿Cómo me sentiré durante la terapia?

  • ¿Qué puedo hacer para cuidarme a mí misma durante la terapia?

  • ¿Puedo continuar mis actividades normales?

  • ¿Cómo afectará este tratamiento mi vida sexual?

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas. Con más frecuencia, se usa cuando el cáncer del cuello del útero se ha diseminado a otras partes del cuerpo. El médico podría usar sólo un fármaco o una combinación de fármacos.

Los fármacos anticancerosos usados para tratar el cáncer cervical pueden inyectarse en la vena o pueden tomarse en forma de tabletas por la boca. En cualquier caso, la quimioterapia es un tratamiento sistémico, lo cual significa que los fármacos fluyen por el cuerpo en el torrente sanguíneo.

La quimioterapia se administra en ciclos: un período de tratamiento seguido de un período de recuperación, luego otro período de tratamiento y así sucesivamente. La mayoría de las pacientes reciben la quimioterapia como pacientes ambulatorias (en el hospital, en el consultorio del médico o en casa). Dependiendo del tipo de fármacos administrados y de la salud general de la mujer; sin embargo, ella podría necesitar permanecer en el hospital durante su tratamiento.

Estas son algunas de las preguntas que una mujer querrá hacer al médico antes de que empiece la quimioterapia:

  • ¿Cuál es el objeto del tratamiento?

  • ¿Qué fármacos se utilizarán?

  • ¿Tienen los fármacos efectos secundarios? ¿Qué puedo hacer para aliviarlos?

  • ¿Por cuánto tiempo necesitaré seguir este tratamiento?

La terapia biológica es un tratamiento que usa sustancias para mejorar la forma en que el sistema inmune del cuerpo combate la enfermedad. Puede usarse para tratar el cáncer que se ha diseminado desde el cérvix a otras partes del cuerpo. El interferón es la forma más común de terapia biológica para esta enfermedad; se puede usar en combinación con quimioterapia. La mayoría de las pacientes que reciben interferón son tratadas como pacientes ambulatorias

Estudios clínicos

Algunas mujeres con cáncer de cérvix reciben tratamiento en estudios clínicos. Los médicos conducen estudios clínicos para determinar si un tratamiento nuevo es seguro y efectivo, y para responder cuestiones científicas. Las mujeres que toman parte en estos estudios pueden ser las primeras en recibir tratamientos que han mostrado ser prometedores en las investigaciones de laboratorio. En un estudio clínico, algunas pacientes reciben el tratamiento experimental mientras otras reciben el tratamiento estándar. De esta forma, los médicos pueden comparar terapias diferentes. Las pacientes que toman parte en un estudio hacen una contribución muy importante a la ciencia médica y pueden tener la primera oportunidad de beneficiarse con métodos mejores de tratamiento.

En la actualidad, se están llevando a cabo estudios clínicos con tratamientos nuevos para el cáncer de cérvix. Los médicos están estudiando nuevos tipos y programas de radioterapia, nuevos fármacos y combinaciones de estos, así como la forma de combinar varios tipos de tratamiento.

Las mujeres con cáncer de cuello uterino o cérvix tal vez quieran leer el folleto del Instituto Nacional del Cáncer titulado: La participación en los estudios clínicos: Lo que los pacientes de cáncer deben saber, el cual explica los posibles riesgos y beneficios de los estudios clínicos de tratamiento. Quienes estén interesadas en participar en un estudio clínico deberán hablar con su médico.

Una forma de aprender acerca de los estudios clínicos es a través de PDQ, un recurso computarizado desarrollado por el Instituto Nacional del Cáncer. Este recurso contiene información acerca de los tratamientos para el cáncer y sobre los estudios clínicos en curso en todo el país. El Servicio de Información sobre el Cáncer puede proporcionar información del PDQ para médicos, pacientes y para el público.

Efectos secundarios del tratamiento

Es difícil limitar los efectos de la terapia de tal forma que sólo destruya las células cancerosas. Ya que el tratamiento también daña células y tejidos sanos, con frecuencia causa efectos secundarios no deseados.

Los efectos secundarios del tratamiento del cáncer dependen principalmente del tipo y extensión del tratamiento. También, cada paciente reacciona en forma diferente. Los médicos y el personal de enfermería pueden explicar los efectos secundarios posibles del tratamiento, y pueden ayudar a aliviar los síntomas que puedan ocurrir durante y después del tratamiento. Es importante comunicar al médico si ocurren algunos efectos secundarios.

Los folletos: El tratamiento de radioterapia: Guía para el paciente durante el tratamiento y La quimioterapia y usted: Una guía de autoayuda durante el tratamiento del cáncer también contienen información útil acerca del tratamiento para el cáncer y de cómo salir adelante cuando los efectos secundarios ocurren.

Cirugía

Los métodos para remover o destruir cánceres pequeños en la superficie del cérvix son semejantes a los usados para tratar lesiones precancerosas. El tratamiento puede causar calambres u otro dolor, sangrado o una secreción acuosa.

La histerectomía es una cirugía mayor. Por algunos días después de la operación, la mujer puede sentir dolor en la parte inferior del abdomen. El médico puede ordenar medicamentos para controlar el dolor. La mujer puede tener dificultad para orinar y es posible que necesite que se inserte un catéter en la vejiga para drenar la orina por algunos días después de la cirugía. Tal vez ella tenga también problemas para evacuar el intestino en forma normal. Por un período de tiempo después de la cirugía, las actividades de la mujer se deberán limitar para dar lugar a la curación. Las actividades normales, incluyendo las relaciones sexuales, generalmente se pueden reanudar después de 4 a 8 semanas.

Las mujeres a las que se les ha removido el útero ya no tendrán períodos menstruales. Sin embargo, el deseo sexual y la capacidad para tener relaciones sexuales generalmente no se afectan por la histerectomía. Por otra parte, muchas mujeres pasan por un tiempo difícil emocionalmente después de esta cirugía. La visión que tiene la mujer de su propia sexualidad puede cambiar, y ella puede sentir una pérdida emocional porque ya no puede tener hijos. En este momento, es importante una pareja que comprenda. Las mujeres querrán discutir estos asuntos con el médico, el personal de enfermería, la asistente social médica o algún miembro de su iglesia.

Radioterapia

Es posible que las pacientes se sientan muy cansadas durante la radioterapia, especialmente en las últimas semanas del tratamiento. El descanso es importante, pero los médicos aconsejan generalmente a las pacientes que traten de permanecer tan activas como sea posible.

Con radiación externa, es común perder el pelo en el área tratada y que la piel se ponga roja, seca, sensible y que sienta comezón. Es posible que haya un oscurecimiento permanente o "bronceado" de la piel en el área tratada. Esta área deberá exponerse al aire siempre que sea posible pero se deberá proteger del sol, y las pacientes deberán evitar usar ropa que roce el área tratada. Se mostrará a las pacientes cómo mantener el área limpia. No deberán usar loción o crema en su piel sin la autorización del médico.

Generalmente se recomienda a las mujeres que no tengan relaciones sexuales durante la radioterapia o mientras el implante esté colocado. Sin embargo, la mayoría de las mujeres pueden reanudar sus relaciones sexuales unas semanas después de que termine el tratamiento. Algunas veces, después del tratamiento, la vagina se hace más estrecha y menos flexible, y las relaciones sexuales pueden ser dolorosas. Es posible que se enseñe a las pacientes a usar un dilatador así como un lubricante a base de agua para ayudar a que estos problemas sean mínimos.

Las pacientes que reciben radioterapia externa o interna también pueden tener diarrea y deseos frecuentes e incómodos de orinar. El médico puede dar sugerencias u ordenar medicamentos para controlar estos problemas.

Quimioterapia

Los efectos secundarios de la quimioterapia dependen principalmente de los fármacos y de las dosis que reciba la paciente. Además, como con otros tipos de tratamiento, los efectos secundarios varían de persona a persona. Generalmente, los fármacos contra el cáncer afectan las células que se dividen con rapidez. En estas se incluyen las células de la sangre, las cuales combaten las infecciones, ayudan a que la sangre se coagule, o llevan oxígeno a todas las partes del cuerpo. Cuando las células de la sangre son afectadas por los fármacos contra el cáncer, las pacientes tienen más probabilidad de contraer infecciones; pueden magullarse o sangrar fácilmente y pueden tener menos energía. Las células de las raíces del pelo y las células que revisten el tracto digestivo también se dividen con rapidez. Cuando la quimioterapia afecta estas células, las pacientes pueden perder su pelo y pueden tener otros efectos secundarios, como apetito escaso, náuseas, vómitos o llagas en la boca. El médico puede dar medicamentos para ayudar con los efectos secundarios. Los efectos secundarios desaparecen gradualmente durante los períodos de recuperación entre los tratamientos o después de que haya terminado el tratamiento

Terapia biológica

Los efectos secundarios causados por las terapias biológicas varían con el tipo de tratamiento que recibe la paciente. Estos tratamientos pueden causar síntomas como de gripe, tales como escalofríos, fiebre, dolor muscular, debilidad, pérdida del apetito, náuseas, vómitos y diarrea. Algunas veces, las pacientes tienen erupciones en la piel y es posible que sangren o se magullen con facilidad. Estos problemas pueden ser serios, pero desaparecen gradualmente después de que cesa el tratamiento.

Nutrición para pacientes con cáncer

Algunas pacientes encuentran difícil comer bien durante el tratamiento del cáncer. Es posible que pierdan el apetito. Además de la pérdida del apetito, los efectos secundarios comunes del tratamiento, como las náuseas, vómitos o llagas de la boca, pueden hacer difícil el comer. Para algunas pacientes, la comida sabe diferente. También, algunas personas no se sienten con ganas de comer cuando están incómodas o cansadas.

Comer bien durante el tratamiento del cáncer significa ingerir suficientes calorías y proteínas para ayudar a prevenir la pérdida de peso y recuperar las fuerzas. Las pacientes que comen bien con frecuencia se sienten mejor y tienen más energía. Además, pueden ser más capaces de controlar los efectos secundarios del tratamiento.

Cuidado de seguimiento

Los exámenes regulares de seguimiento, incluyendo el examen pélvico, la prueba de Pap y otras pruebas de laboratorio, son muy importantes para cualquier mujer que haya sido tratada por cambios precancerosos o por cáncer de cérvix. El médico hará estas pruebas y exámenes con frecuencia por varios años para buscar cualquier signo de que la condición haya regresado.

El tratamiento del cáncer puede causar efectos secundarios muchos años después. Por esta razón, las pacientes deben continuar teniendo exámenes y deben informar de cualquier problema de salud que se presente.

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