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Principales enfermedades -> Aparato Digestivo -> Cáncer de colon. Lo que usted necesita saber I

>Autores

Instituto Nacional del Cancer. USA.
www.cancer.gov

>Resumen

Introducción

El cáncer* de colon o de recto se llama también cáncer colorrectal. En Estados Unidos, el cáncer colorrectal ocupa el cuarto lugar de los cánceres más comunes en hombres, después del cáncer de piel, de próstata y de pulmón. También ocupa el cuarto lugar de los cánceres más comunes en mujeres, después del cáncer de piel, de pulmón y de seno.

Este folleto del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) (NIH Publication No. 04-1552S) contiene información importante acerca de las causas posibles, de los síntomas, diagnóstico y tratamiento del cáncer colorrectal. También contiene información para ayudar a los pacientes a salir adelante de esta enfermedad.

Los científicos están estudiando el cáncer colorrectal para saber más sobre esta enfermedad. Están descubriendo más acerca de sus causas y están explorando formas nuevas de prevenirlo, detectarlo y tratarlo. Esta investigación está aumentando nuestros conocimientos acerca del cáncer colorrectal.

Las palabras que pudieran ser nuevas para el lector están impresas en letra cursiva. Las definiciones de estas palabras y de otros términos relacionados con el cáncer colorrectal están incluidas en el Glosario, al final del folleto.

>Información general

El colon y el recto

El colon y el recto son partes del sistema digestivo. Forman un tubo largo, muscular, llamado intestino grueso. El colon son los primeros 4 o 5 pies del intestino grueso, y el recto son las 4 o 5 pulgadas últimas. La parte del colon que conecta al recto es el colon sigmoideo. La parte que conecta al intestino delgado es el ciego.

Esta ilustración muestra el colon y el recto
Esta ilustración muestra el colon y el recto.

Alimentos digeridos parcialmente entran en el colon procediendo del intestino delgado. El colon extrae agua y nutrientes de los alimentos y almacena el resto como desechos. Los desechos pasan del colon al recto y luego al exterior del cuerpo por el ano.

El proceso del cáncer

Cáncer colorrectal

El cáncer empieza en las células las cuales son las unidades básicas que forman los tejidos. Los tejidos forman los órganos del cuerpo.

Normalmente, las células crecen y se dividen para formar nuevas células cuando el cuerpo las necesita. Cuando las células envejecen, mueren; y células nuevas las reemplazan.

Algunas veces este proceso ordenado se descontrola. Nuevas células se forman cuando el cuerpo no las necesita y células que deberían morir no mueren. Estas células que no son necesarias forman una masa de tejido, que es a lo que se llama tumor.

Los tumores pueden ser benignos o malignos:

  • Los tumores benignos no son cancerosos.
    • Los tumores benignos rara vez son una amenaza para la vida.
    • Generalmente, los tumores benignos se pueden operar y pocas veces vuelven a crecer.
    • Las células de tumores benignos no invaden tejidos de su derredor.
    • Las células de tumores benignos no se diseminan a otras partes del cuerpo.
  • Los tumores malignos son cancerosos.
    • Los tumores malignos generalmente son más graves que los tumores benignos. Pueden poner la vida en peligro.
    • Los tumores malignos pueden generalmente extirparse, pero algunas veces vuelven a crecer.
    • Las células de tumores malignos pueden invadir y dañar tejidos y órganos cercanos.
    • Las células de tumores malignos pueden diseminarse a otras partes del cuerpo. Las células se diseminan al desprenderse del cáncer original (tumor primario) y entrar en el torrente de la sangre o en el sistema linfático. Ellas invaden otros órganos, forman tumores nuevos y dañan estos órganos. Cuando el cáncer se disemina, se llama metástasis.

Cáncer colorrectal

El cáncer que empieza en el colon se llama cáncer de colon y el cáncer que empieza en el recto se llama cáncer de recto o rectal. Los cánceres que afectan cualquiera de estos dos órganos pueden llamarse también cáncer colorrectal.

Cuando el cáncer colorrectal se disemina (se extiende) fuera del colon o del recto, las células cancerosas se encuentran con frecuencia en los ganglios linfáticos cercanos. Si las células cancerosas han llegado a estos ganglios, es posible que se hayan extendido también a otros ganglios linfáticos, al hígado, o a otros órganos.

Cuando el cáncer se disemina (metastatiza) desde su sitio original a otra parte del cuerpo, el nuevo tumor tiene el mismo tipo de células anormales y el mismo nombre que el tumor primario. Por ejemplo, si el cáncer colorrectal se disemina al hígado, las células cancerosas en el hígado en realidad son células cancerosas de colon o de recto. La enfermedad es cáncer metastático colorrectal, no cáncer de hígado. El tratamiento que se administra es para cáncer colorrectal, no para cáncer de hígado. Los médicos algunas veces llaman al tumor nuevo enfermedad "distante" o metastática.

Cáncer colorrectal: ¿quién tiene el riesgo?

No se conocen las causas exactas del cáncer colorrectal. Los médicos pueden rara vez explicar por qué el cáncer colorrectal afecta a una persona pero no a otra. Sin embargo, es claro que el cáncer colorrectal no es contagioso. A nadie se le puede "pegar" esta enfermedad de otra persona.

La investigación ha mostrado que personas con ciertos factores de riesgo tienen más probabilidad que otras de padecer cáncer colorrectal. Un factor de riesgo es algo que puede aumentar la posibilidad de que una enfermedad se presente.

Los estudios han encontrado los siguientes factores de riesgo de cáncer colorrectal:

  • Edad: El cáncer colorrectal es más probable que ocurra cuando la gente envejece. Más del 90 por ciento de las personas que tienen esta enfermedad fueron diagnosticadas después de los 50 años de edad. La edad promedio de diagnóstico es más o menos de 65 años.
  • Pólipos colorrectales: Los pólipos son tumores en la pared interior del colon o del recto. Son comunes en personas de más de 50 años. La mayoría de los pólipos son benignos (no cancerosos), pero algunos pólipos (adenomas) pueden hacerse cancerosos. Al encontrar y extirpar los pólipos, se puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal.
  • Antecedentes familiares de cáncer colorrectal: Familiares cercanos (padres, hermanos, hermanas o hijos) de una persona con antecedentes de cáncer colorrectal tienen en cierta manera más probabilidad de desarrollar esta enfermedad ellos mismos, especialmente si el familiar tuvo el cáncer a una edad joven. Si muchos familiares cercanos tienen antecedentes de cáncer colorrectal, el riesgo es aún mayor.
  • Alteraciones genéticas: Los cambios en ciertos genes aumentan el riesgo de cáncer colorrectal.
    • El cáncer colorrectal hereditario no polipósico (HNPCC) es el tipo más común de cáncer colorrectal heredado (genético). Comprende cerca del 2 por ciento de todos los casos de cáncer colorrectal. Es causado por cambios en un gen de características HNPCC. Casi 3 de cada 4 personas que tienen un gen HNPCC alterado padecen cáncer de colon, y la edad promedio que tienen cuando son diagnosticadas con cáncer de colon es de 44 años.
    • La poliposis adenomatosa familiar es una enfermedad rara, hereditaria, en la que se forman cientos de pólipos en el colon y recto. Es causada por un cambio en un gen específico llamado APC. Al menos que se trate la poliposis adenomatosa familiar, generalmente termina en cáncer colorrectal a los 40 años. La poliposis adenomatosa familiar comprende menos del 1 por ciento de todos los casos de cáncer colorrectal.

    Los familiares de personas que tienen cáncer colorrectal hereditario no polipósico o poliposis adenomatosa familiar pueden hacerse pruebas genéticas para buscar alteraciones genéticas específicas. Los médicos pueden sugerir formas para tratar de reducir el riesgo de cáncer colorrectal o mejorar la detección de esta enfermedad en quienes tienen cambios en sus genes. Para adultos con poliposis adenomatosa familiar, el médico puede recomendar una operación para extirpar todo el colon y el recto o sólo una parte.

  • Antecedentes personales de cáncer colorrectal. La persona que ha tenido cáncer colorrectal en el pasado puede desarrollar cáncer colorrectal una segunda vez. También, las mujeres con antecedentes de cáncer de ovarios, de útero (endometrio), o de seno tienen, en cierto modo, un riesgo mayor de padecer cáncer colorrectal.
  • Colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn: La persona que ha tenido alguna enfermedad que causa la inflamación del colon (como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn) por muchos años tiene un riesgo mayor de desarrollar cáncer colorrectal.
  • Dieta: Los estudios sugieren que las dietas ricas en grasa (especialmente la grasa animal) y pobres en calcio, folato y fibra pueden aumentar el riesgo de cáncer colorrectal. También, algunos estudios sugieren que las personas que consumen una dieta muy pobre en frutas y verduras pueden tener un riesgo más alto de cáncer colorrectal. Se necesita más investigación para entender mejor en qué forma la dieta afecta el riesgo de cáncer colorrectal.
  • Fumar cigarrillos: La persona que fuma cigarrillos puede tener un riesgo mayor de desarrollar pólipos y cáncer colorrectal.

Las personas que piensan que pueden tener el riesgo de cáncer colorrectal deberán discutir su preocupación con su doctor. El doctor puede sugerir formas de reducir el riesgo y planear un programa adecuado de exámenes.

Exámenes selectivos de detección

Los exámenes selectivos de detección de cáncer, es decir, exámenes que se hacen antes de que la persona tenga síntomas, pueden ayudar al médico a encontrar pólipos o cáncer cuando apenas empieza. Cuando se encuentran y extirpan los pólipos, se puede prevenir el cáncer colorrectal. También, es más posible que el tratamiento para cáncer colorrectal sea efectivo cuando la enfermedad se encuentra temprano.

Para encontrar pólipos o cáncer colorrectal cuando empieza:

  • Las personas de 50 años o más deberán hacerse exámenes selectivos de detección.
  • Quienes tienen un riesgo mayor que el promedio de cáncer colorrectal deberán preguntar a su doctor si deben hacerse exámenes de detección antes de los 50 años, el tipo de exámenes, los beneficios y riesgos de cada examen y la frecuencia con la que deberán hacer citas para los exámenes.

Los exámenes selectivos de detección que se describen a continuación se usan para detectar pólipos, cáncer u otras anormalidades en el colon y el recto. El médico puede explicar más cada examen o prueba.

  • Análisis de sangre oculta en heces (FOBT): Algunas veces las lesiones cancerosas o los pólipos sangran, y el análisis puede detectar pequeñas cantidades de sangre en la materia fecal. Si esta prueba detecta sangre, es necesario hacer otras pruebas para encontrar el origen de la sangre. Enfermedades benignas (como las hemorroides) también pueden causar sangre en la deposición.
  • Sigmoidoscopia: El doctor revisa dentro del recto y del colon inferior (sigmoideo) con un tubo iluminado llamado sigmoidoscopio. Si se encuentran pólipos, el médico los extirpa. El procedimiento para extirpar pólipos se llama polipectomía.
  • Colonoscopia: El médico examina dentro del recto y todo el colon usando un tubo iluminado, largo, llamado colonoscopio. El médico extirpa los pólipos que se puedan encontrar.
  • Enema de bario con doble contraste: Un enema de bario con doble contraste comprende varias radiografías del colon y del recto. Se da a la persona un enema con una solución de bario y se bombea aire dentro del recto. El bario y el aire delinean el colon y el recto en las radiografías. Es posible que los pólipos se vean en las radiografías.
  • Examen rectal digital (DRE): Un examen rectal forma parte con frecuencia de un examen físico de rutina. El médico inserta un dedo enguantado y lubricado en el recto para buscar áreas anormales con el tacto.

Se podrá preguntar al médico lo siguiente sobre exámenes de detección:
  • ¿Cuáles exámenes me recomienda? ¿Por qué?
  • ¿Cuánto cuestan los exámenes? ¿Ayudará mi plan de seguro médico a pagar los costos de los exámenes de detección?
  • ¿Son dolorosos los exámenes?
  • ¿Qué tan pronto podré saber los resultados de los exámenes?

Síntomas

Los síntomas comunes de cáncer colorrectal son:

  • Un cambio en los hábitos del intestino
  • Diarrea, estreñimiento o sensación de que el intestino no se vacía completamente
  • Sangre (ya sea de color rojo brillante o muy oscuro) en la materia fecal
  • Deposición más delgada que lo acostumbrado
  • Una molestia abdominal general (dolores frecuentes por gas, hinchazón del vientre, sensación de saciedad o retortijones)
  • Pérdida de peso sin razón conocida
  • Cansancio constante
  • Nauseas y vómitos

Por lo general, estos síntomas no se deben a cáncer. Otros problemas de salud pueden causar los mismos síntomas. Cualquier persona que tenga estos síntomas deberá ver al médico para que cualquier problema sea diagnosticado y tratado tan pronto como sea posible.

El cáncer en su etapa temprana por lo general no causa dolor. Es importante no esperar a sentir dolor para ver al doctor.

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